Recientemente, don Esteban González Suárez dio a conocer que a los siete años agarró la flauta y a los 10 empezó a treparse, y con dicha frase resumió una vida de ascensos y descensos como practicante de la Ceremonia Ritual de Voladores, expresión cultural que en el año 2009 fue reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

A su vez, el ciudadano de 64 años, habitante de la comunidad Zapotal Santa Cruz, es uno de los 150 voladores que emocionaron a miles de personas en el Parque Temático Takilhsukut durante el Festival Cumbre Tajín 2015.

Cabe ilustrar que del 19 al 23 de marzo, se convocó y festejó a las identidades por medio de un programa que agregó ceremonias, sanaciones, talleres, teatro, gastronomía, cine, espectáculos, música, conciertos, conferencias, presentaciones editoriales y danzas tradicionales, entre muchas otras expresiones creativas, lúdicas y reflexivas.

Dado que la cultura Totonaca es la anfitriona y protagonista, la Ceremonia Ritual de Voladores se efectuó cuatro veces al día en el Palo del Volador, localizado en el corazón del Parque, a un costado del Kantiyán, la Casa de los Abuelos.

Asimismo, se menciona que cada noche, los voladores de Zapotal Santa Cruz subían al Palo de Volador y, al ritmo de la flauta y el tambor, descendían con su traje de aves, vestidos completamente de plumas, con botas café que llevaban garras en el talón y en la punta, con su pico y su casco de pájaro.

Al final, se puntualiza que además de los vuelos de adultos, el Festival Cumbre Tajín agregó la participación de 120 estudiantes de las Escuelas de Voladores que son apoyadas por el Centro de las Artes Indígenas, CAI, institución en la que los maestros enseñan las técnicas, los procesos y los simbolismo de las artes de la tradición: alfarería, idioma, teatro, algodón, música, carpintería y sanación.