Un conductor chino ha sido ‘cazado’ por una de las cámaras de Tráfico conduciendo mientras le tocaba un pecho a su acompañante en una imagen que ha sido filtrada a los medios de comunicación de su país y que le ha costado un disgusto, ya que la copiloto no era precisamente su esposa.
 
El protagonista de la historia se llama Deng Jialin, e hizo saltar la foto automática del radar al circular en Sichuan a 95 kilómetros por hora en un tramo limitado a 80 kilómetros por hora, lo que además le costará una multa de 15 euros.
 
Ahí no acaba la cosa, ya que el empresario, además de anunciar que demandará a Tráfico por un atentado contra la intimidad, asegura ¡que iba solo en el vehículo y que alguien ha trucado la foto! Poco creíble, la verdad. Mientras, el organismo ha pedido disculpas y ha asegurado que investigará de dónde ha podido salir la filtración a los diarios chinos.

Con información de Qué!