Esto es como un deja vu, pues quién no recuerda aquellos fragmentos de la historia ochentera en la que predominaba la llamada Guerra Fría, en la que las dos potencias más grandes del mundo: Rusia y Estados Unidos, luchaban a muerte de manera figurada claro, por tener el dominio total de mundo. Y donde ambos países poseían desde luego, como secreto a voces, montones y montones de agentes que actuaban como espías para un gobierno u otro.

Pues bien, según lo informado por el portal de tecnología Engadget, la semana pasada el gobierno estadounidense lanzo de manera sorpresiva una acusación en la que se indicaban nombres y apellidos de hackers burócratas chinos que habrían robado secretos de compañías norteamericanas para fabricar productos similares en Asia.

En consecuencia, según Reuters, se acaba de reportar que ciudadanos chinos, debido a dichos incidentes de espionaje y robo de información,  no podrán atender populares conferencias de hacking llevadas a cabo en el país vecino del norte, como las famosas Def Con y Black Hat, las cuales están por llevarse a cabo en este mismo agosto.

Cabe mencionar que hasta el momento hay tres conferencistas chinos en la agenda de Black Hat, por lo que ahora podrían tener problemas ingresando al país. Por su parte, Jeff Moss, fundador de ambas conferencias, comentó al respecto de este asunto en Twitter, que este tipo de restricciones no ayudan a construir una comunidad positiva, pero a la vez indicó que no estaba al tanto de los detalles de la restricción.