Los resultados del estudio realizado por el Observatorio de la Convivencia Escolar de Querétaro (OCEQ), proyecto impulsado por la Facultad de Psicología de la UAQ, señalan que la violencia que se registra al interior de los centros educativos del municipio de Querétaro es de forma verbal, misma que si no se atiende podría desembocar en algo más grave.

Así lo consideró la titular de este organismo, Azucena Ochoa Cervantes, quien puntualizó que este tipo de comportamientos son los detectados frecuentemente por los propios alumnos al interior del aula e incluso fuera de la escuela, lo que pone de manifiesto que la problemática no se reduce al interior de las instituciones educativas, sino que logra extenderse a otros espacios.

“El mayor porcentaje se ubica en violencia verbal, hay alumnos que dicen groserías a los demás y hay alumnos que dicen sobrenombres ofensivos. Un menor porcentaje de alumnos que amenazan y además de este porcentaje mayor, los que siguen son alumnos que ignoran a los demás, alumnos que roban y alumnos que pegan. Si hablamos de violencia no es toda la violencia, hay sus particularidades, nosotros pensamos que habría que atender la violencia verbal que esta nos puede derivar en problemas más graves.

“Confirmamos que las agresiones verbales –son las prácticas que más se detectan-, podemos ver que la mayor porcentaje ocurren en el aula y afuera de la escuela, es algo también de llamar la atención porque aquí podemos ver que no se reduce a la escuela, hay cuestiones que están fuera de los muros de la escuela”, comentó.

De igual forma, el estudio manifiesta que los actos de vandalismo son frecuentes en la mayoría de los centros educativos, ya que son los alumnos quienes destruyen el material escolar, situación que también fue reconocida por las autoridades educativas al momento de entregarles los resultados de la investigación.

En el tema de la corrupción, explicó que los estudiantes detectan estas prácticas en sus compañeros de clase, que se da principalmente cuando copian tareas de otros alumnos e incluso en las compran.

La desmotivación es otro aspecto que influye en el actuar de los niños, lo que se evidenció en las respuestas de los encuestados.

“La escuela no motiva a aprender, dentro de las opciones preguntamos si algunos compañeros se muestran aburridos durante las clases, algunos compañeros no muestran interés y algunos compañeros no tienen interés en las actividades; en las tres opciones tenemos un alto porcentaje de desmotivación que nos remite nuevamente a lo pedagógico”, puntualizó.

Este instrumento es el primero que se aplica en la entidad, por lo que los resultados se entregaron a las autoridades de los centros escolares en donde se llevó a cabo la investigación, concluyó Ochoa Cervantes.