Existe una confusión conceptual acerca de las conductas de los niños en las escuelas, dado que todos los actos agresivos se engloban dentro del término bullying lo que es un error, indicó la responsable del Observatorio de la Convivencia Escolar de Querétaro (OCEQ), Azucena Ochoa Cervantes.

Esto se logró detectar durante el estudio realizado a mil 431 alumnos de primaria, mil 276 de secundaria, 50 profesores y 12 directores de planteles ubicados en el municipio de Querétaro, que además reveló que sí existen actos violentos en los centros educativos, aunque no en los niveles en los que se ha difundido.

Los resultados pudieron verse influenciados, comentó la investigadora, por el factor de normalidad, es decir, que los alumnos no declaren actos de violencia o bullying debido a que este tipo de prácticas comienzan a permear en la mayoría de la población estudiantil, lo que provoca que los vean como normales.

Existe una confusión conceptual entre lo que es violencia y bullying, nosotros queremos apuntar que en principio no todo lo que sucede en escuela es violencia, porque pareciera que ahora todo lo que sucede en escuelas es violencia, por supuesto que hay violencia no podemos desconocer esa realidad, hay sus particularidades, por eso hablar de convivencia implica una visión más global de la situación escolar.

“La situación tan alarmante no es como tal, pero también esto es un dato que nos llama la atención porque pudiera ser que las situaciones que se presentan se están normalizando, que todo lo que sucede aunque sean cuestiones negativas lo están viendo como parte de la cotidianidad, como algo normal”, dijo.

Durante el Primer Foro Estatal de Investigación e Intervención en Convivencia Escolar, organizado por la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Ochoa Cervantes manifestó que los resultados también estipulan que el 98 por ciento de los alumnos considera que es respetado en su escuela, asimismo este porcentaje calificó como agradable y amistoso el ambiente que vive diariamente.

“En la percepción del ambiente escolar, podemos ver que la mayoría de los estudiantes considera que el ambiente escolar es amistoso y agradable (…), y el 98 por ciento piensa que sus compañeros de la escuela lo respetan, hay bajo porcentaje de alumnos que piensan que los rechazan, hay un bajo porcentaje que piensa que lo agreden, las opciones positivas de la respuesta están en un mayor porcentaje en comparación con las negativas”, explicó.

La investigadora puntualizó que existen conductas disruptivas, mismas que no se tratan de bullying o violencia, pero que generan una tensión importante entre los profesores y estudiantes. Este comportamiento atenta contra la tarea de enseñanza-aprendizaje, y en ocasiones se ha confundido con violencia escolar.

En este sentido, los resultados del estudio indicaron que “los porcentajes de comportamientos disruptivos son altos, y esto implica ver qué esta pasando en el proceso de enseñanza, porque esto es un acto que se hace contra el proceso de enseñanza”.

Cabe mencionar que el estudio tuvo como objetivos conocer la percepción del ambiente escolar, las normas de funcionamiento y el sistema de sanciones, las formas de participación, los canales de comunicación, las relaciones entre los miembros de la comunidad educativa, la percepción de los conflictos y los mecanismos de resolución.