Era una joven a quien le gustaba divertirse, apoyar a su mamá, salir de fiesta los fines de semana y hacer amigos. Todos sabían que Agnes era una chica transexual pero eso a pocos les importó. Nunca dudaron que ella fuera una mujer hecha y derecha.

Gustaba de usar grandes escotes y tacones altos, irradiaba sensualidad y simpatía a donde quiera que fuera. Es difícil creer que esas grandes pestañas y esa linda sonrisa ya no se verán más por los lugares de moda de Cholula y Puebla capital.

Mi sueño es vivir en una cultura mejor, una donde la hospitalidad y el respeto sean los valores principales, cada mañana me levanto y hago mucho más que escribir para que al siguiente día pueda despertar en mi propio sueño. Sólo falta saber qué harás tú para poder compartirlo”, esta es la frase que Agnes Torres, posteó en Facebook. Sí, el mismo muro donde ahora cientos de amigos, familiares, conocidos y ciudadanos invadidos por la indignación, exigen justicia por su brutal asesinato.

Su nombre como varón fue Abraham; así se registró en el Instituto Federal Electoral, pero desde hace nueve años se negó a utilizarlo y jamás mostraba ese documento.

Abraham Torres Hernández, nació en 1983, en el municipio de  Tehuacán, ubicado al sureste del estado de Puebla. Su madre es Vinicia Hernández, quien siempre apoyó a su hija en todos sus sueños, retos,  inquietudes, metas, tristezas, alegrías e incluso en el proceso de ser  mujer.

Vinicia Hernández, dio en todo momento su apoyo incondicional a su hijo, quien desde que le confió su preferencia sexual le brindó su compresión porque la amaba.

“Fue en el momento en que me dijo su preferencia sexual cuando para mí fue como mi hija”, dijo.

Con lágrimas en los ojos, Vinicia Hernández  recuerda que su hija le comentaba que desde chica observaba su delgado cuerpo de niño y tenía esa sensación de no corresponderle. 

Además sentía que ese cuerpo no formaba parte de sus pensamientos, sentimientos, emociones ni gustos. Fue así como desde muy pequeña descubrió que era  una mujer, sólo que estaba atrapada en el cuerpo de un hombre.

Abraham, dejó de usar camisas, mocasines, pantalones, trusas, rasurarse y cortarse el cabello, y fue entonces cuando Agnes uso faldas, vestidos, zapatillas, labial, maquillaje, rímel y bolsas, pero desde entonces sintió que ese cuerpo en el que estaba atrapada quedo atrás para ser libre.

Su mejor amiga era su hermana Gisela y con ella compartía las fiestas, las salidas a bailar y algunos proyectos en la televisión local, que fue cuando se lanzó al aire el canal cinco por sistema de cable.

“Recuerdo muy bien que fue en ese programa cuando aprendió a  maquillarse, y yo siempre estuve a su lado para apoyarla”, aseguró su mamá.

Agnes Torres, pasó por un acontecimiento que marcó su vida en Tehuacán, pues fue agredida  de manera sexual, por parte de  tres adolescentes de posición económica acomodada, quienes finalmente se salvaron de que el proceso en su contra continuara porque Agnes decidió irse de la ciudad.

Es así como dejó su lugar de origen donde fue objeto de discriminación, además de abusos, y así  inicio una vida en busca del reconocimiento a su identidad, lucha que mantuvo hasta su muerte, con un sello de orgullo y de convicción.

Fue cuando cursaba el quinto semestre en la Facultad de Psicología de la Universidad de Veracruz, en Xalapa -donde hace cinco años se graduó con mención honorífica- cuando inició su transformación para ser mujer.

No obstante no pudo recibir su título, ya que en la Universidad Veracruzana tenía que aparecer en la foto sin los implantes de senos, sin el cabello largo y sin las cejas depiladas, por lo que simplemente todos sus estudios se quedaron en las aulas.

Siempre se interesó por la psicología de la salud y en particular, los asuntos relacionados a las personas con diversas identidades de género.

Meses después decidió vivir en Puebla y su madre estuvo viviendo con ella, aunque meses después se regresó a Tehuacán y cada fin de semana la visitaba en el departamento que compartía con dos amigas, en la capital poblana.

Su mejor amiga y hermana siempre sostuvo “Yo no nací diferente. Soy bastante regular en mi aspecto exterior: mujer, heterosexual, talla aceptable, morena, ninguna malformación, nada absolutamente fuera de lo común y la sociedad me acepta y me protege. Me “protege” porque quepo en el paradigma de lo que debe ser una mujer de 28 años”,

Físicamente Agnes era alta, delgada, atractiva y sofisticada. En el plano profesional, aguerrida y dedicada.

“Soy necia, sé que un día tendré identidad oficial que corresponda a mi identidad sexual”, decía de manera muy frecuente a sus  amigos.

 

PGJ no descarta que su asesinato haya sido por odio

Pero Agnes Torres, quien fue activista por los derechos de los homosexuales y transexuales,  fue asesinada la noche del sábado 11  de marzo. Su cuerpo fue  encontrado con signos de tortura, en una barranca de Atlixco, cercana a la Autopista Siglo XXI.

El cuerpo vestía una faja, ropa interior de mujer, una chamarra café, blusa de tirantes, además de cabello largo, uñas arregladas y las cejas depiladas. La Procuraduría General de Justicia (PGJ) considera el “crimen por odio u homofobia” entre las líneas de investigación para esclarecer el homicidio.

El procurador Víctor Carrancá Bourget, señaló que ya cuentan con pruebas diversas -incluso de ADN- y otros elementos como las últimas llamadas telefónicas que hizo la víctima, los lugares que visitó y con quiénes se reunió.

Sin embargo reconoció que la resolución del caso puede demorar varias semanas.

“No descartó absolutamente nada, cualquier línea de investigación está abierta y la estamos trabajando. Nos hace falta profundizar, señaló.

Respecto a la posibilidad de que un par de hermanos -vecinos de la comunidad de Chipilo y con quienes Agnes salía desde hace 15 días- estuvieran involucrados, Carrancá dejó en claro que consideran todos los escenarios.

 

Siempre luchó por los derechos de la población transexual

Fue hace casi una década, cuando se convirtió en activista y defensora de los derechos de la población transexual, aquella que no es especialmente mayoritaria pero sí profundamente ignorada.

Agnes consideraba que los transexuales son las únicas personas capaces de tolerar tres tipos de discriminación: la homofobia, la transfobia y la misoginia.

Ella participó en varias organizaciones civiles como Humana Nación Transexual. Se involucró en proyectos importantes como la promoción de la Ley de Identidad Sexo-Genérica ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

En Puebla promovió el respeto a transexuales y abogó por la creación de leyes que les dieran certeza jurídica.

En 2010 interpuso una queja ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) contra el priista Javier López Zavala, ex aspirante a la gubernatura, por hacer referencias despectivas sobre “las personas que cambian de sexo” durante un debate electoral.

Agnes también impartía talleres, así como conferencias en universidades e instituciones de toda la República, sobre temas relacionados al respeto y tolerancia.

Desde la pasada legislatura, tuvo acercamientos con el Congreso de Puebla para impulsar leyes que garantizaran respeto y no discriminación a la comunidad lésbica, gay y transexual.

Cabe mencionar que este Agnes Torres pensaba acudir a la  Universidad Veracruzana para insistir en que la expedición de su título profesional coincidiera con su nombre de mujer, ya que legalmente estaba por adquirirlo en el Distrito Federal.

No obstante a pocos días de cumplir 29 años sus anhelos quedaron en simples sueños.

 

Organizaciones LGBTTTI confían en que el Gobierno respondrá para esclarecer los hechos

Es así como representantes de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti e Intersexual (LGBTTTI)  liderados por Brahim Zamora Salazar, sostuvieron una reunión con el secretario General de Gobierno, Fernando Manzanilla, y el procurador del estado de Puebla Víctor Carrancá, quienes condenaron enérgicamente la muerte de la líder y activista social.

El representante de la organización No Dejarse es Incluirse (Vida Plena Puebla), Onán Vázquez Chávez, dijo que condenó el crimen de la activista Agnes Torres.

En entrevista para Sexenio Puebla, señaló que es lamentable que activistas y defensores estén siendo atacados, por lo que confió en que la autoridad estatal cumpla con el esclarecimiento del asesinato.

Nos preocupa que activistas y defensores estemos siendo atacados, nos encontramos en estado de vulnerabilidad, de indefensión legal”, manifestó.

Señaló que la tipificación de crimen de odio es una iniciativa que han presentado a lo largo de los últimos 10 años,  sin que hayan logrado que los  legisladores lo tomen en cuenta.

Onán Vázquez expuso que es urgente que se tomen cartas en el asunto y que la Procuraduría General de Justicia realice investigaciones exhaustivas para dar con él o los responsables del asesinato la activista.

Puntualizó que las organizaciones civiles tienen el reporte de 22 casos sobre crímenes de odio en Puebla, cometidos desde 2005 a la fecha.

Finalmente dijo que el hecho de que el gobernador Rafael Moreno Valle, asegurara que se realizarán todas  las investigaciones para dar con los asesinos,  impulsa a las organizaciones para seguir luchando.

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