Historia y leyendas detrás de la Casa de Alfeñique

La Casa de Alfeñique es considerada uno de los edificios más representativos de Puebla que se remonta a finales del siglo XVIII.
11 de marzo de 2012      por Pilar Pérez Luna        

Historia y leyendas detrás de la Casa de Alfeñique

Fundada en el año de 1790 la Casa de Alfeñique es uno de los atractivos turísticos más importantes en la capital poblana, ubicada en la calle 6 Norte esquina con 4 Oriente, es famosa porque su fachada es similar a la pasta de almendras y azúcar, ingredientes con los que se elabora el dulce típico: alfeñique.

 

La leyenda

Se dice que un joven español adinerado se enamoró de una poblana, quien como condición para casarse con él, le pidió que construyera una casa de dulce donde pudieran vivir. El joven enamorado y ansioso por contraer nupcias con la dama decidió cimentar el inmueble con una composición de cantera, ladrillo, azulejos, argamasa de cal y arena que forma la fachada y el interior del recinto, haciendo que el exterior fuera similar al dulce poblano conocido como alfeñique, de ahí adquirió el nombre.

 

Historia

Fue construida por don Antonio Santa María de Incháurregui al estilo barroco en el último tercio del siglo XVIII, adquiriendo su actual nombre en 1970. Fue heredada año con año a los descendientes de don Ignacio Morales tras su muerte en 1896 cuando pasó a manos de Alejandro Ruiz Olavarrieta quien fuese el fundador del Monte de Piedad.

Para 1926 el edificio se convirtió en el primer museo de la ciudad de Puebla, tenía nueve salas de exhibición. En estas se han exhibido objetos y obras de arte que han pertenecido a personaje célebres como  Juan de Palafox y Mendoza, Manuel Fernández de Santa Cruz, José Antonio Lebení o el propio Ignacio Zaragoza, por mencionar algunos.

 

Piezas de exhibición

Por varios años, el museo fue cerrado, debido a la falta de mantenimiento; sin embargo, a mediados de 2010 las puertas del inmueble fueron reabiertas, luego que de las piezas y salas se sometieran a trabajos de conservación y mantenimiento para volver a ser exhibidas.

La casa tiene dos fachadas balanceadas en su distribución de puertas y balcones. En las 20 salas se exhiben colecciones de documentos gráficos entre los que se encuentran los códices del siglo XVI, planos urbanos, antiguos mapas y fotografías de la historia de la ciudad.

Los visitantes también podrán apreciar un traje de China Poblana, objetos de arte sacro y utensilios antiguos de oficios que se practicaban en la época Virreinal, como las costureras quienes utilizaban los grandes telares y la tijeras de diferentes tamaños.

Asimismo, se exhiben un par de carretas donde eran transportados los burgueses que se destacan por su gran tamaño y por ser jaladas por caballos. Específicamente son los dos carruajes que utilizó el gabinete presidencial de Porfirio Díaz, además de fotografías de la batalla del 5 de mayo.

Una de las salas más impresionantes es la cocina, ubicada en el segundo piso de la casa y que se destaca por la amplia colección de cazuelas, ollas, jarros, que adornan los muros del cuarto, además de un horno de barro.

En este mismo piso se ubica la capilla con adornos barrocos y bancas de madera.

El museo se encuentra abierto de martes a viernes de 10:00 a 17: horas, con un costo de reparación superior a los 15 pesos, con precios especiales para personas de la tercera edad, niños y estudiantes.