La educación sigue siendo una de las pocas herramientas que puede transformar y construir una sociedad mejor, por lo que resulta invaluable lo que se puede hacer desde la investigación educativa, acompañado de disciplinas como Antropología, Historia, Pedagogía, Psicología y Sociología, las cuales le han aportado para la construcción de un conocimiento más sólido.
 
Mario Rueda Beltrán, investigador del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), señaló lo anterior al ofrecer la conferencia La Investigación Cualitativa en Educación: limitaciones y posibilidades, como parte de los trabajos del VIII Foro del Campo Estratégico de Acción, Modelos y Políticas Educativas (CEAMOPE) que organiza cada verano la Universidad Iberoamericana Puebla.
 
El investigador de la UNAM subrayó que las discusiones por reconocer si la investigación cuantitativa ofrece mayores beneficios que la cualitativa ha sido en vano, puesto que éstas son procesos con metodologías y resultados diferentes, pero afirmó que hoy estas estructuras son complementarias y permiten generar procesos de investigación más sólidos.
“Todo ello ha generado que la investigación en México haya crecido, pero ésta sigue siendo insuficiente para el volumen de jóvenes universitarios con los que contamos en el país”.
Aseveró que los retos que hoy enfrenta la investigación en nuestro país consisten en mejorar la calidad de los proyectos, fortalecer y ampliar los programas de investigación, mejorar la difusión, vincular las investigaciones universitarias con los temas prioritarios de la sociedad, entro otros más. “Sólo de esta manera podremos acercarnos a generar soluciones a los problemas sociales que enfrentamos y a formar estudiantes que atiendan dichas problemáticas”, concluyó.
 
Durante el acto inaugural de VIII Foro del Campo Estratégico de Acción, Modelos y Políticas Educativas (CEAMOPE), Gonzalo Inguanzo Arteaga, director General Académico señaló que este espacio de reflexión representa para los académicos la posibilidad de indagar, analizar y sacar conclusiones sobre los procesos de investigación en materia educativa y con ello generar nuevos modelos de conocimiento.
 
Asimismo, el director general Académico aseveró que es evidente la necesidad que existe para que los esfuerzos en investigación contribuyan con trabajos que promuevan la llamada proyección social a la que invita una universidad de la Compañía de Jesús. Citando al Padre Peter Hans Kolvenbach, apuntó lo siguiente:
“Todo centro jesuita de educación superior está llamado a vivir dentro de una realidad social e iluminarla con la inteligencia universitaria, esto significa emplear todo su peso para transforma a la sociedad en la que habita”.
En su intervención estuvo acompañado de la Mtra. Ana Lidya Flores Marín, directora del Departamento de Humanidades y de Laura Angélica Bárcenas Pozos, coordinadora del Doctorado Interinstitucional en Educación.  
 
Al término de este evento se llevó a cabo el panel: Análisis de datos en investigación cualitativa, en donde las investigadoras Carlota Guzmán del CRIM-UNAM, Antonia Candela del CIVESTAV-IPN y Mercedes Ruíz de la IBERO Ciudad de México examinaron la situación de la investigación cualitativa con base a tres preguntas: ¿Cómo se construyen categorías de análisis desde su experiencia?, ¿Cómo articular el análisis de datos con la perspectiva teórica? y ¿Cuáles son las carencias que encuentran en los estudiantes al dirigir tesis en investigación cualitativa?
 
Al respecto, las investigadoras coincidieron en que los estudiantes piensan que la investigación cualitativa es más fácil, sin embargo han dejado de contemplar que se requiere de un análisis crítico y profundo, el cual implica mayor dificultad y este escenario se complica ante la falta de objetivos analíticos.
“Es un hecho que hoy los jóvenes no saben cómo utilizar las herramientas que ofrece la investigación cualitativa”.