Decenas de poblanas marcharon del Reloj 'El Gallito' ubicado en el Paseo Bravo hacia el Zócalo de la capital poblana, para exigir que se respeten sus derechos, bajo el argumento de que la forma en que se visten no justifica ningún tipo de violencia en su contra, se trató de "La Marcha de las Putas", misma que se realiza por tercer año consecutivo en la ciudad. 
 
Ayer 13 de octubre, tomaron las calles de la Angelópolis para unir fuerzas y voces en contra de la imposición de relaciones sexuales y/o acaso sexual. 
"La mujer no provoca violencia, ni agresión, por ejercer libremente su personalidad, ideas y principios", recalcaron las integrantes de esta movilización que se celebra en diversas partes del mundo y del país. 
Esta marcha con título peyorativo, pero con causa justa, debe su creación a un grupo de universitarios de Toronto, quienes mostraron su repudio hacia el policía Michael Sanguinetti, quien declaró que “las mujeres deberían dejar de vestirse como putas para evitar violaciones”.
 
Indignadas, las mujeres canadienses salieron a marchar el 3 de abril. Vestidas de tacones, ligueros, escotes y minifaldas tomaron las calles de Toronto. 
 
A partir de esos señalamientos, el movimiento ha crecido hasta convertirse en una protesta mundial; en nuestro país se han realizado movimientos similares en la Ciudad de México, Tijuana, Cancún, Cuernavaca, Guadalajara, entre otros.
 
Por medio de un comunicado, las simpatizantes del movimiento en Puebla expresaron que se apropiaron de la palabra "puta", con el propósito de rechazar cualquier tipo de violencia dirigida hacia las mujeres, teniendo como marco el día de las Rebeldías Lésbicas más allá del ejercicio de la sexualidad libre, en el contacto político y social para hacerse visibles. 
 
En esta ocasión, las poblanas colocaron un tendedero repleto de sostenes -como símbolo de la liberación femenina- algunas se pintaron frases en su torso desnudo como "todos somos prostitutas", y a manera de protestas incendiaron los brasieres. Incluso se podría observar a una mujer vestida de monja entre la multitud. 
 
Cansadas de escuchar que las mujeres son quienes provocan e incitan violaciones, se organizaron para decir:
 
Sí me llamas puta porque:
¿Me pongo medias de red y tacones de aguja?
¿La apertura de mi falda sube hasta mi muslo?
¿Si en cualquier momento decido no consumar el acto sexual?
¿Si me pongo una borrachera marca no se asuste?
¿Si bailo de forma sensua?
¿Si el escote de mi vestido es épico e invitador?
¿Si porque soy LESBIANA?
¡¡SI UNA ES PUTA, TODAS LO SOMOS!!

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