Los verdaderos finales de los cuentos de hadas

¿Ha leído alguna vez los verdaderos finales que no terminan, precisamente, en un beso o una hermosa boda?
29 de abril de 2012      por Pilar Pérez Luna        

Los verdaderos finales de los cuentos de hadas

... Y vivieron felices para siempre

Éste es el final que Disney ha dado siempre a los cuentos para niños que ha producido para la pantalla grande y que en la actualizad son clásicos de la infancia; sin embargo, en las historias originales, los hermanos Grimm no pensaron en este tipo de desenlaces.

Blancanieves,  Cenicienta o la Bella Durmiente, así como Juan sin Miedo, por mencionar algunos,  ¿son cuentos que le suenan conocidos?

Seguramente responderá que sí, pero ¿ha leído alguna vez los verdaderos finales que no terminan, precisamente, en un beso o una hermosa boda?

En esta ocasión Sexenio Puebla le resumirá algunos de los verdaderos finales - que no son tan felices-  de algunos de los cuentos escritos  por los hermanos Grimm.

¿Quiénes fueron los hermanos Grimm?

Jacob Grimm (1785-1863) y Wilhelm Grimm (1786-1859), cuentistas y filólogos alemanes, conocidos por sus colecciones de canciones y cuentos populares, diccionario y leyendas alemanas.

Estudiaron derecho en la Universidad de Marburgo (1802-1806) donde se iniciaron en la poesía popular, siendo los dos hermanos mayores de un total de seis. Hijos de un abogado y pastor de la Iglesia Calvinista.

Entre 1812 y 1822 publicaron los Cuentos infantiles y del hogar, una colección de cuentos recogidos de diferentes tradiciones, a menudo conocida como Los cuentos de hadas de los hermanos Grimm.

La siguiente colección de 1816 a 1818 de leyendas alemanas y posteriormente la gramática alemana de 1819 a 1837, que ha ejercido gran influencia en los estudios contemporáneos de lingüística.

 

Finales felices, no tan felices

Blancanieves:

En la producción de Disney Blancanieves, de piel blanca como la nieve, luego de morder la manzana envenenada que le ofreció la reina –presa de su envidia por la belleza de la joven- recibió por el príncipe, que la pensaba muerta, un beso de amor que rompió el hechizo. Después, se marcharon al castillo en un reino encantado donde vivieron felices para siempre, luego que la reina perdiera la vida al caer de un precipicio.

Por el contrario, en el relato origina aquella niña con el cabello negro como el ébano, las mejillas rojas como la sangre y  la tez blanca como la nieve, fue presa de la reina quien intentó asesinarla tres veces: primero, tratando de ahorcarla con una cinta para el cabello la cual fue desatada por uno de los enanos permitiéndole respirar nuevamente; la segunda, al ofrecerle un peine envenenado que los enanos volvieron a retirar y por último al darle una manzana envenenada. Creyéndola muerta –los enanos- la transportaron en un ataúd de cristal por las montañas pero al tropezar con unas mazmorras el pedazo de fruta salto de su boca, toda vez que la joven se había atragantado con ella y regresó a la vida.

Blanca Nieves se casó con el príncipe, y la reina al enterarse de su fracaso decidió ir a visitarla, pero los enanos habían calentado unas zapatillas que se encontraban al rojo vivo y obligaron a la madrastra a danzar con ellas hasta caer muerta por el dolor.

Cenicienta:

La producción cinematográfica pone fin a esta historia cuando Cenicienta se casa con el príncipe y desde su carruaje se despide de todos los animales que son sus amigos, luego que demostrara ser la joven que acudió al baile -donde conoció al príncipe- al revelar la zapatilla de cristal que acreditaba su identidad, pese a que sus hermanastras y madrastra rompieran el par de la misma.

En la versión de los hermanos Grimm el padre de Cenicienta la ocultaba del príncipe, el zapatito no era de cristal sino de oro y el baile no fue de una noche sino de tres. Al buscar a la dueña de la zapatilla, el príncipe fue engañado por las hermanastras, una de ellas se cortó el dedo gordo de uno de los pies para ponerse zapato y la otra se cortó el talón, pero al dejar un rastro de sangre fueron delatadas por dos palomas.

Cuando el príncipe se dio cuenta de su error buscó a Cenicienta, se casaron y el día de la boda las dos hermanastras quisieron participar en los festejos pero las mismas palomas que las delataron les impusieron un castigo por su maldad dejándolas ciegas al picarles los ojos.

La Bella Durmiente:

En la versión original de la Bella Durmiente (cuya versión fue modificada por los hermanos Grimm y después por Charles Perrault), la joven no despertó por el beso de un príncipe luego de caer en el hechizo que la mantuvo en una cama durante 100 años, sino por los pequeños golpes que le dieron sus gemelos recién nacidos luego de ser abusada por un monarca. De esta forma, el noble la lleva al palacio y, obligado por el Rey, se casa con la Bella Durmiente.

¿Sabías que?

No todos los cuentos de los hermanos Grimm son infantiles, ya que escribieron ocho piezas para adultos, algunos de ellos espantosos. Aquí referimos uno de ellos.

Los niños que jugaban a ser carniceros:

Dos pequeños vieron a su padre sacrificar un cerdito, luego de presenciar la escena los hermanitos decidieron protagonizar el evento. Uno de ellos fingió ser el cerdito y el otro el carnicero, entonces con una navaja lo degolló. Al enterarse de esto la madre, quien bañaba a un tercer niño, se enfureció y acuchilló al sobreviviente. Al regresar al cuarto de baño, el bebé se había ahogado.

Al sentirse desdichada por haber perdido a sus tres hijos, la mujer se ahorcó y el padre al volver a la casa y darse cuenta de lo ocurrido, murió de pena.