Al caminar por una calle, un joven sintió la urgencia de escalar un edificio y otro, que impartía una clase, de pronto dejó de hablar porque buscaba el teclado de la computadora en el aire para comunicarse con otros compañeros en videojuegos en línea.

Si después de jugar por muchas horas un videojuego, el usuario comienza a verlo en la vida real, es posible que experimente el Fenómeno de Transferencia de Juego GTP, donde las vivencias virtuales pueden ser transferidas al mundo real por el uso excesivo, repetido y prolongado de los videojuegos, como lo confirma la psicóloga Angélica Ortiz de Gortari.

La investigadora de doctorado de la Universidad de Nottingham Trent en Inglaterra, explica la forma en que los videojuegos pueden influir en los jugadores produciéndoles fantasías, pensamientos y movimientos involuntarios. Los jugadores empalman la dimensión de los juegos con la realidad.

Ortiz de Gortari, egresada de la Universidad de Monterrey, estableció junto con otros dos estudiosos estos resultados en base a entrevistas en línea realizadas a 42 jugadores habituales, cuyas edades fluctúan entre 15 y 21 años, realizado en Suecia, la estudiosa pone algunos botones de muestra como el reflejo de buscar controles de los videojuegos en el aire o movimientos involuntarios.

Según la académica, algunos jugadores reportaron ver elementos de los videos juegos en la vida real, como cajas de texto o ecuaciones sobre la cabeza de personas. Otros organizan su información en forma de menús en su mente o reportaron usar los videojuegos para interactuar con sus compañeros y soñar despiertos.

Actualmente analiza las experiencias de un poco más de 2 mil jugadores que corroboran los resultados del primer estudio. Aún se desconocen los perfiles psicológicos de los jugadores que han experimentado este fenómeno. Se piensa que individuos propensos a la fantasía y que fácilmente se enganchan en el mundo virtual.