En broma o en serio... nos invaden los 'Princesos'

En las redes sociales se transmite cada vez más una broma que tiene un trasfondo muy serio sobre como asumimos nuestro género y personalidad
16 de abril de 2013      por Staff Sexenio        

En broma o en serio... nos invaden los 'Princesos'
                  Fotografía por: Especial              

Monterrey, México.-Las redes sociales se han inundado de un nuevo término "Los Princesos", rechazado por muchos y adoptado por otros como una burla privada a ciertas actitudes femeninas.

“Si te chiflan en la calle no voltees, eres un princeso, no un perro”

“Hey, tú. Sí, tú, el que está leyendo! Sonríe princeso, eres hermoso!”

“Una mujer llega hasta donde el princeso lo permite”

“Típico, los princesos abrimos nuestro corazón y ellas solo piensan en abrir las piernas”

Son solo algunas de las frases, frutos de la creatividad de los jóvenes mexicanos que desde hace unos días circulan en Facebook y twitter.

Algunos usuarios lo califican de “jotería”, otros simplemente lo ignoran, pero la gran mayoría de los que se suman al movimiento princeso demuestran su humor inventando las frases y las imágenes más originales.

En verdad, el análisis por parte de algunos lleva a interpretar esta serie de memes como una respuesta a la sobre-feminización que se hace presente en más de un círculo social.

Desde las niñas que tienen como modelos a seguir las princesas de Disney (Nunca en la historia se han visto tantas niñas con vestido de princesa y tiaras), hasta incontables libros y talleres que enseñan a las mujeres a sentirse y comportarse como auténticas princesas.

Tal parece que más de un hombre se cansó de que no lo invitaran a jugar, y como cada vez que esto sucede, esto se solucionó creando un nuevo club en el cual se pudiera, de forma evidentemente muy madura, burlarse de “las niñas”, así nacieron los princesos.

Tal vez sea solo una moda que pronto pase, pero por mientras un grupo de hombres de buen humor se burla de los papeles tradicionales de género, de las frases motivacionales y especialmente de si mismos, pues todos merecemos pasarnos un buen rato, ¡Para eso somos princesos!