Según el Sol de Hidalgo, el delegado en Hidalgo del Instituto Nacional de Migración, Víctor Kanán Huebe, vaticinó que se arreciará el flujo migratorio de Centroamérica rumbo a Estados Unidos. En un solo año fueron aseguradas casi 600 personas provenientes de Guatemala, San Salvador y Honduras, principalmente, de los cuales 70 son menores de edad. Resulta preocupante, añadió, que 50 pequeños, todos ellos menores de 18 años, viajaban solos rumbo a la Unión Americana con la esperanza de reunirse con sus padres u otros familiares que se hallan en aquella nación.

Por esa razón se cree que si el año pasado fueron casi 600 las personas que fueron atrapadas en su travesía, para este 2014 la cifra podría elevarse hasta 900. La tendencia es al alza en los últimos años en cuanto a la cantidad de trabajadores indocumentados que intentan internarse por la frontera norte de México. Es muy lamentable lo que está ocurriendo, dijo Víctor Kanán Huebe, pues la miseria que se vive en algunos países de Centroamérica está generando un mayor flujo de migración, lo que incrementará el trabajo en México.

Destacó que es tal la desesperación de algunas familias que permiten que sus niños vayan solos a Estados Unidos con todos los peligros que implica atravesar el territorio nacional y más tarde el río Bravo o el muro. Sucede que algunos de los padres de familia ya encontraron trabajo y les mandan dinero a sus hijos para que intenten reunirse con ellos. Víctor Kanán mencionó que continúan los operativos en algunos lugares como Tlanalapa, Tlahuelilpan, Tlaxcoapan, así como en Irolo, para ubicar a los indocumentados que violan lo establecido en la Ley General de Población.

La migración del niño no es nuevo, pues incluso algunos pequeños mexicanos emprenden esa aventura hacia Estados Unidos, lo que resulta dramático y muestra el grado de crisis y pobreza que prevalece en algunos países.