De acuerdo con la directora del Programa de las Américas para la Política Internacional, Laura Carlsen, la política migratoria impulsada por el gobierno de Donald Trump fortalece el negocio privado de la detención de migrantes, más allá de que también ha incrementado las condiciones de inseguridad y vulnerabilidad para los indocumentados.

"Tal es el caso de Corporación de Correccionales de América (CCA) y otra denominada GEO, dos empresas principalmente y si uno ve con la bolsa, en el mercado de valores, después del triunfo de Trump, estos fueron los sectores en donde se disparó el valor de sus acciones", declaró en una entrevista.

Carlsen señaló que la detención de inmigrantes es todo un negocio para algunas personas, quienes celebran la postura adoptada por la administración de Donald Trump. Cabe recordar que Estados Unidos posee centros federales y estatales para el arresto de inmigrantes, los cuales se encuentran a cargo de organizaciones privadas.

Durante el mandato del ex presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se llegó a asegurar que se acabarían con los centros de detención familiares, así como con el uso de centros privados de arresto para migrantes en Estados Unidos. Según la Casa Blanca en ese entonces, dichos lugares tenían una lógica perversa.

Por otro lado, Carlsen reconoció que todavía no se ha atestiguado un incremento en número de deportaciones masivas, sin embargo, recalcó que se ha generado un ambiente de miedo en varios estados. Los inmigrantes saben que no solo está el peligro de ser enviados de vuelta a su país de origen, sino que podrían permanecer detenidos para levantar el negocio de las cárceles privadas.