Entre Raúl Salinas y Mario Marín (la Magistrada que Podría ser Ministra)
10 de octubre de 2012

 

Las magistradas Rosa María Temblador Vidrio y Emma Meza Fonseca están en la ruta final para sustituir a Guillermo Ortiz Mayagoitia en un asiento de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

La primera tiene una brillante carrera que data de principios de los años noventa y actualmente es Magistrada del Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Sexto Circuito del estado de Puebla.

La segunda, en cambio, exoneró a Mario Marín Torres como investigadora de la Suprema Corte en el caso Lydia Cacho.

El agua y el aceite.

La luz y la sombra.

Temblador Vidrio nació en El Grullo, Jalisco, y se graduó como licenciada en Derecho en la Universidad de Guadalajara.

Su Maestría en Derecho Constitucional y Amparo la cursó en la Universidad Iberoamericana, campus Puebla.

Su nombre, como el de Meza Fonseca, fue incluido este miércoles por el presidente Felipe Calderón en las dos ternas que envió al Senado de la República para sustituir a los ministros Sergio Salvador Aguirre y Guillermo Ortiz Mayagoytia, quienes concluyen sus funciones -¡Uf! ¡Por fin!- el 30 de noviembre próximo.

En la terna en la que se encuentran las dos magistradas se encuentra otro personaje polémico: Manuel Baráibar Constantino, quien, al decir de la página electrónica del diario La Crónica, “emitió una resolución que evitó que el entonces obispo de Ecatepec, Onésimo Cepeda, pisara la cárcel por una acusación que enfrentaba de fraude”.

Y más: “el candidato a ministro también dictaminó en 2005 la inocencia de Raúl Salinas de Gortari, hermano del ex presidente Carlos Salinas, en un litigio con el Servicio de Administración Tributaria, y que 4 años había perdido Raúl Salinas”.

En otras palabras: la magistrada Temblador Vidrio va en la terna junto con quien exoneró a Raúl Salinas y  con quien exoneró a Mario Marín.

Estos elementos tendrían que contar a la hora en que los senadores analicen las trayectorias de los candidatos a ministros.

Por cierto: en un reciente proceso al que quien esto escribe se vio involucrado, Temblador Vidrio, en su calidad de Magistrada del Primer Tribunal Colegiado en Materia Civil del Sexto Circuito, dio un voto particular –a mi favor- que es una joya en el tema de la libertad de expresión.

Cito algunas de sus líneas finales: “En una sociedad plural, tolerante y abierta, deben admitirse incluso límites más amplios a la crítica cuando ésta se refiere a particulares que, como en el caso, tienen una proyección pública y cuentan con un rol activo en la sociedad, como lo es el director de un periódico, máxime que se debe tomar en cuenta que la génesis del problema radicó en un conflicto periodístico entre dos medios de comunicación, y que la crítica que observó el demandado en relación con la actuación del actor, se enfocó a denunciar lo que, desde su perspectiva, constituyó una posición no compartida acerca de la forma en cómo informar al público”.

Contundente, brillante, brutal.

Hay que decir que la magistrada candidata a ministra redactó estas líneas antes de que el ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea ofreciera en el seno de la Corte su ya célebre tesis sobre el polémico caso La Jornada-Letras Libres, misma que ya causó jurisprudencia.

En dicha tesis, el ministro llega a conclusiones casi idénticas a las de la magistrada.

Temblador Vidrio, me queda claro, es la ministra que le viene haciendo falta a la Suprema Corte.

Ojalá en su lugar no llegue un “exonerador” o una “exoneradora” de personajes como Raúl Salinas y Mario Marín.