16 Preguntas que Manuel Bartlett Nunca me Responderá
25 de enero de 2012

Manuel Bartlett Díaz, virtual candidato de la Coalición lopezobradorista al Senado de la República por Puebla, me mandó decir a través de Arturo Rueda, director del periódico Cambio, que no me daría ninguna entrevista.
Hay que decir que la idea original era que Rueda y yo lo entrevistáramos.
Las largas, los pretextos y las cancelaciones fueron la constante.
Harto de sus negativas, y como sé que no me dará la ansiada entrevista, no tengo más remedio que hacer públicas las preguntas que Bartlett nunca, jamás, me responderá.
Son éstas:
1. Usted fue el último secretario de Gobernación de seis años y el último también que generaba miedo, en la connotación que le dio al cargo Gustavo Díaz Ordaz. ¿Disfrutaba esa condición de poder?
2. Hay en usted una dualidad esquizofrénica. Algo así como el Dr. Jekyll y Mr. Hide. Hay dos Bartlett: el Duro y el Demócrata.
Está el Bartlett del pasado: el jefe de Zorrilla Pérez, el del fraude patriótico en Chihuahua, el de la Caída del Sistema en el 88, el que propició la salida del PRI de Cárdenas y de Muñoz Ledo, el secretario de despacho con Salinas, el gobernador de dedazo también con Salinas...
Y está el otro Bartlett, el demócrata, el que marcha con Cárdenas en contra de la privatización del petróleo, el que elogia desde el PRI la lucha de López Obrador, el que viene a Puebla como candidato de las izquierdas...
¿A cuál Bartlett le creemos?
3. Luis González de Alba recordó hace poco al Bartlett duro, al Bartlett represor, al Bartlett que orquestó el fraude contra la izquierda mexicana, el Bartlett del Quique Camarena y Manuel Buendía.
¿Todo eso es una leyenda negra? ¿Quién la inventó y por qué está presente en el imaginario colectivo?
4. Julio Scherer y Vicente Leñero relataron que una noche que estaban por publicar un reportaje –sobre unos sobrinos suyos que se fueron guiados por sus creencias religiosas a un país sudamericano y que a su vez fueron traídos a México por órdenes suyas– llegó a visitarlos José Antonio Zorrilla, su empleado, el autor intelectual del asesinato de Buendía, y que en plena conversación les dijo que no se metieran en problemas y que no publicaran ese reportaje. Y les puso el ejemplo de lo frágil que podían ser sus vidas si lo hacían. Tan frágil como una botella de Coca-Cola que cae al piso y se hace pedazos. Y narraron cómo Zorrilla empujó con un dedo una botellita de Coca- Cola que estaba sobre una mesa. Y, en efecto, se hizo pedazos en el suelo. Toda una metáfora siciliana.
¿Usted mandó a Zorrilla a amenazarlos?
5. En una entrevista con la periodista Martha Anaya usted dice que los dos autores del fraude del 88 fueron Manuel Camacho Solís y Guillermo Jiménez Morales, quienes desde la Cámara de Diputados orquestaron todo para beneficiar a Salinas.
Últimamente ha venido diciendo lo mismo, pero ya no menciona a Camacho, quien, por cierto, hoy es su compañero de ruta.
¿Cómo nos explica este trabalenguas político-electoral?
6. Usted trabajó para Salinas de Gortari –fue secretario de Educación Pública–. Usted vino a Puebla gracias a Salinas de Gortari, quien primero lo mandó a trabajar al Pronasol con su hermano Raúl Salinas y luego a Puebla como candidato del PRI. Hoy, sin embargo, culpa a Salinas de los grandes males nacionales.
¿Cuando trabajó con Salinas no se dio cuenta de que Salinas era un “monstruo”, el “peor de todos”?
7. Usted llega a Puebla y acepta que Mariano Piña Olaya, entonces gobernador, le enseñe la ciudad, le presente a la clase política, lo placee por todo Puebla. Luego, ya como gobernador, usted inicia una campaña brutal en su contra y hasta lo bautiza como “Rapiña Olaya”. Y todo por los terrenos de Momoxpan, Angelópolis, Atlixcáyotl y Anexas. Usted le quita los terrenos a Kamel Nacif y se los da a otros empresarios igualmente ambiciosos, entre ellos a Sordo Madaleno.
En pocas palabras: hizo todo lo que criticó de Piña. ¿No es esta una flagrante contradicción?
8. Hay versiones de que el Centro Comercial Angelópolis es de seis socios, usted incluído a través de un prestanombres. ¿Es real esa versión?
9. Usted inventó a Mario Marín. Y es que lo hizo subsecretario de Gobernación, secretario de gobernación, presidente del PRI en el estado y presidente municipal de Puebla...
¿Se siente orgulloso de su invento?
10. Usted nada dijo del caso Marín-Cacho. Y no sólo no lo condenó: su abogado y amigo, Salvador Rocha Díaz, lo asesoró jurídicamente en el caso, habló con los ministros, hizo todo para salvarlo. Usted guardó silencio y lo único que alguna vez escribió, y eso recientemente, fue que Marín era un gobernador “desprestigiado”.
¿Hoy que está en la izquierda ya puede juzgar a su hijo político?
11. ¿Le debe usted algo a Marín? Hay versiones soportadas por documentos que aseguran que usted recomendó a una persona para que manejara todos los seguros millonarios del gobierno marinista.
12. Alfredo Arango está en la cárcel y hay otros funciónarios marinistas con órdenes de aprehensión giradas. Un ex servidor suyo, Eduardo Macip, tuvo que irse a Estados Unidos para evitar la aprehensión. ¿Qué piensa de que sus muchachos se hayan portado tan mal?
13. Usted no metió a la cárcel a ningún funcionario de Piña Olaya pese a que los acusó de todo. Moreno Valle, en cambio, ha empezado a acabar con las complicidades.
Qué contraste, ¿no, licenciado?
14. En los noventa, López Obrador estuvo a punto de tirar a Roberto Madrazo de la gubernatura y usted encabezó a un grupo de gobernadores priistas para evitar la caída. Incluso el presidente Zedillo estuvo a puntar de quitar a Madrazo, pero usted y otros gobernadores lo impidieron,
Hoy usted denuesta a Madrazo y va del brazo con  López Obrador.
Cómo cambian las cosas, ¿no le parece?
15. El PRI lo hizo a usted funcionario público durante veinte años, secretario de Gobernación, secretario de Educación, gobernador, senador... Hoy que el PRI ya no tiene cargos para usted se va con los expriistas. Qué película, ¿no?
16. ¿Tiene usted visa americana? ¿Cuándo fue la última vez que viajó a Estados Unidos?