Luis Miguel... "Por qué no me enseñaste cómo se vive sin ti"
por María Eugenia Cabral
04 de abril de 2017
Luis Miguel...

¡Qué bonito es lo bonito! Y qué afortunados son los que tienen la dicha de coincidir con Luis Miguel en tiempo y espacio. Nuevamente pudimos deleitar nuestras pupilas con fotografías de fans que se toparon con él en las playas de Acapulco. Además de radiante y relajado, se lo ve en perfecto estado físico, por lo que me animaría a aseverar que ya está casi listo para su gran regreso a los escenarios. Pero al margen de su vida profesional, lo más importante es verlo regocijante de salud.

Y hablando de su regreso, ¿Ustedes creen que pronto gozaremos de su imponente presencia en el escenario?, porque les juro que estoy como pez fuera del agua, prácticamente sin signos vitales, deseando que su luz y energía revivan cada centímetro de mi ser. ¡Él es mi mejor terapia! Miky, si acaso estás leyendo vuelvo a repetírtelo por si no te quedó claro en la columna anterior, ¡Te extraño demasiado! No sé vivir más de un año sin ti, el tiempo se vuelve asfixiante, y tú eres el único culpable por hacerte querer tanto. Confieso que este vacío que hace mella en mi persona, se atenúa un poquito cuando dedico tiempo a preparar el agasajo por su cumpleaños. Me emociono cuando pienso que una vez más nos toca transitar juntos este mes de Abril, que es doblemente especial para mí porque no solo celebro un año más de su vida, sino también otro aniversario de este espacio que amo tanto. Me hace inmensamente feliz cumplir 6 años plasmando en letras lo que me dicta el corazón, quien se volvió adicto a expresar a viva voz lo que este gran artista le genera. Todavía tengo mucho que contarles de aquí en adelante, puesto que la llama de esta pasión -alimento de mi alma- jamás cesará de brillar en mi interior.

Pero no solo quien les escribe vuelca aquí sus experiencias y sensaciones, también hay fans deseosos por hacerlo, por eso aquí los dejo en compañía de una de ellas:

Mi nombre es Idolina, Dolly para todo el que me conoce, soy de Tamaulipas, México. Mi historia con Luis Miguel comenzó hace muchos años, creo que en 1982 o 1983 porque, si no mal recuerdo, la canción que estaba promocionando ese día era “Directo al corazón”. Con 5 años de edad lo descubrí en el programa de televisión ‘Siempre en Domingo’ y me dejó anonadada. Era muy chiquita pero recuerdo perfectamente que al verlo pensé, “¡Qué bonito ese muchacho, -pues por la diferencia de edad lo veía mayor-, su rostro es tan bello y qué bien canta!”. Además quedé impactada y embelesada por su acento extranjero.

Hasta ese momento tenía discos que me obsequiaban mis papás de su propia elección, eran del grupo Parchis, Menudo y de Michael Jackson, pero el primero que compré fue el de Luis Miguel. Tenía apenas 6 años y estaba en primer año de la primaria, en ese entonces en mi escuela fomentaban la cultura del ahorro, por lo que cada lunes le entregaba a la maestra el dinero que podía disponer para tal fin, y al terminar el año ella entregaba el monto anual de tu ahorro para que pudieses dedicarlo a un deseo especial. Así que le pedí a mi mamá que me llevara a la tienda de discos y, ¿Qué creen?, sí, eso mismo que están pensando, llegué preguntando por un disco de Luis Miguel y ellos me dijeron: “Éste es el nuevo, el que va llegando”, era el de la película “Ya nunca más”. Me fui contentísima a casa para deleitarme escuchándolo, y quedé completamente fascinada con la voz de ‘El Sol’. A partir de ese instante le solicité a mi mamá que me comprara sus próximos discos, y así empezó mi colección.

Recuerdo que hubo una temporada que diariamente en televisión, a las 2:00 pm, transmitían el video de la canción “Palabra de Honor”, y mientras más lo veía más me enamoraba de su voz y su mirada.

Disfruté muchísimo sus dos incursiones en pantalla grande (aún veo esas películas), como la transmisión en canal nacional de un programa especial que mostró su presentación en el emblemático Festival de Viña del Mar, en Chile, la cual estimo debió ser su primera participación. Tengo el recuerdo de haber pensado “¡Lo perdimos!, tal vez ya no regrese”.

Más grandecita, como a los 10 años, de nueva cuenta fui a comprar el álbum “Soy como quiero ser”, ya que tenía la tienda de discos a 7 cuadras de mi casa… ¡Qué maravilla!, ¿no? En esa portada ya lo vi más maduro, era todo un jovencito.

Cómo olvidar cuando viajaba con mis papás en el auto, mientras escuchaba uno de los cassettes y mi mamá decía: “¡Ay! qué bonita canción ‘Cuando Calienta el Sol’, es de mis tiempos”. Y qué bueno que le gustaba porque no pensaba quitarlo. Cuando salió el video de la canción, el cual fue grabado en la playa, todo el mundo hablaba de lo sensual que estaba con ese cuerpazo, pero yo era tan niña que les juro que en ese tiempo no me percataba de ello, solo apreciaba su música aunque claro está, que sabía que era un hombre guapo. Por supuesto que mi opinión cambió con los años, ¡Papasote!

Después hubo una telenovela que se llamó ‘Quinceañera’, con Thalía y Adela Noriega, y en uno de sus capítulos hubo una escena en la que Adela propuso escuchar el nuevo disco de Luis Miguel, y así fue como mostró la portada y de inmediato sonó “Un Hombre busca una mujer”. Me infarté con esa escena y al día siguiente fui en busca de mi cassette. En ese entonces no había Internet, ni televisión de paga, ni manera de saber en qué andaba tu artista favorito, una debía conformarse con verlo de vez en cuando en un programa de televisión, en alguna revista del momento, o  protagonizando un comercial, pero en general lo disfrutaba escuchando sus canciones. “Ya no me mires más así, tus pupilas de gato me fulminan” ahhh ¡Me encantaba! Y “Esa niña” me hacía soñar.

Merece la pena que mencione el shock que me causó una compañera de primaria, cuando llegó al salón gritando como desenfrenada porque debía darme una noticia: ¡Luis Miguel se cortó el pelo!, exclamó. “¿Qué?, ¿Cómo?, ¡No puede ser!”. “Él necesita su pelo largo para acariciárselo como acostumbra”, respondí. “Pues no”, agregó, “ya se lo cortó para el videoclip de ‘La Incondicional’. Pero ¿Qué crees? ¡Se ve guapísimo!”. Al ver el video comprobé que tenía razón, estaba más bello que nunca. Luego supimos que no se lo cortó, que sólo fue un truco de los expertos en peinados, pero un poquito más delante lo terminó concretando.

Una nochecita se lo anunció en ‘Siempre en Domingo’, venía a presentar su disco “20 años”. Me brillaron los ojos y quedé sin palabras cuando lo vi irrumpir en el escenario, se lo veía espléndido, y las canciones eran padrísimas. Lo recuerdo, como si fuera ayer, cantando “Oro de Ley”, “Cuestión de Piel”, “Entrégate” etc., y ya saben lo que hice al día siguiente, corrí por mi cassette, ¡obvio!

Luego me deleité con el video de su gran éxito “Entrégate”, y a partir de ese momento ya no lo vi tan grande, la diferencia de edad entre nosotros ya no era tan notoria.

Cuando salió el disco “Romance” fue el acabose total, me quedé sin aliento apenas comencé a escucharlo,  y casi me desmayo con los arreglos de “Inolvidable”. Esta producción discográfica gustó tanto en mi casa, que no solo yo tenía el cassette sino que mis papás se compraron otro. Hay una anécdota que no es muy grata de recordar pero se las voy a platicar. Un día mis papás iban felices en su camioneta oyendo este precioso disco a todo volumen y, como su voz te hace volar, no escucharon el sonido de la sirena de una ambulancia que venía a toda prisa, por lo que tuvieron un accidente con Miky cantando de fondo. Afortunadamente no les pasó nada grave, pero nunca olvidarán que iban embelesados escuchándolo. 

Después, este cantante que nos hipnotiza, apareció con un cambio interior muy visible y profundo que lo terminó haciendo el hombre que es hoy. Presentaba en sociedad el disco “Aries”, el que me atrevería a decir que es mi favorito porque me gusta demasiado, pues tiene letras muy intensas que, con su interpretación, te llegan al alma. Desde ese momento y con 16 años me confesé y declaré su fan para toda la vida. Este hombre me fascina y lo amo con todo mi corazón, tanto así, que un noviecito que tenía en la preparatoria rompió la carátula de este CD por celos, algo que jamás le perdonaré. ¿Cómo se atrevió?

Está de más decirles que tengo todos sus discos, y que me parece que en “33”, es donde mejor explota su voz magistral.

Fui al bello puerto de Acapulco en tres oportunidades y, aunque les juro que deseaba con todas mis fuerzas encontrármelo, no tuve suerte. Tampoco las veces que fui a Las Vegas en un mismo año después de verlo pasear en unas fotografías que salieron publicadas, o cuando viajé a estudiar inglés a Los Angeles (al otro extremo de EEUU cuando Texas queda aquí a mi lado) por el lapso de seis largos meses.  

Luego de tantos años siento que lo conozco, y hasta a veces creo interpretar lo que desea decir entre líneas, no sé, hay un algo especial entre él y sus fans. No sé si exagero pero me parece saber para quién es la canción “La Incondicional”. Ya sé lo que están pensando, que está dedicada a nosotras, que es nuestro himno, pero siento que cuando la grabó la eligió pensando en alguien, en la incondicional original. ¿Será?

Les cuento que siempre lo estoy promoviendo, soy maestra de 7 grupos -de alrededor de 30 alumnos cada uno- y, cuando encuentro la oportunidad, aprovecho para tomar de ejemplo a Luis Miguel en mi clase cuando la situación lo amerita; como cuando hablo de mercadotecnia, responsabilidad social y ayuda a la comunidad, liderazgo, éxito, emprendimiento, poder de convocatoria, profesionalismo, talento bien encauzado etc. Por supuesto que además enfatizo que es la mejor voz que mis oídos hayan escuchado jamás, que es guapísimo, elegante, distinguido e inteligente. De alguna manera soy una persona de referencia para ellos, y me consta que despierto su interés por conocer más a Micky. Es muy divertido cuando en clases empieza a sonar mi celular con “La chica del bikini azul”, ellos no se sorprenden porque ya saben de esta pasión.

Un día mágico, dentro de mi historia con Luis Miguel, está relacionado al primer concierto al que asistí. Luego de una pausa entre canción y canción, y sin que me lo esperara, comenzaron a sonar los acordes de “No me puedes dejar así”, y todo mi ser se paralizó. Como estaba presentando el disco “33” jamás imaginé que nos sorprendería interpretándola. Me remonté a los años ’80, y todo a mi alrededor se desvaneció, solo éramos él y yo cantándola… “Hablas de repente, y tu disco suena suavemente, eres tan distinta, cuando vas saltando entre la gente, por favor, no hay nada más que amor…”  ¡Qué bonito lo que viví!... Es cuestión de perspectivas y sensaciones.

Sólo lo he visto en dos ocasiones en concierto y nunca en mi ciudad, porque no ha estado incluida en sus tours. Tuve en mis manos la posibilidad de verlo por tercera vez, en el anhelado Auditorio Nacional de la Ciudad de México, pero no llegó a concretarse ante sus problemas de salud. Pero estoy lista esperando su regreso triunfal, ahí estaré, y como dicen que la tercera es la vencida, espero conseguir mi ansiada rosa, un saludo, una mirada, una sonrisa o guiño de sus ojos. Aunque a decir verdad, con la oportunidad de verlo y escucharlo ya es demasiado.

Te quiero mucho Miky, desde siempre, y te espero como nunca.

Idolina Hernández