"Siempre se vuelve al primer amor"
por María Eugenia Cabral
21 de marzo de 2017

Luis Miguel continúa sorprendiéndonos con apariciones públicas, y no imagina lo feliz que nos hace verlo disfrutar de un grato momento. ¡Y qué emoción más grande saber que visitó su querido Acapulco!, aquella bella ciudad que siente como su lugar en el mundo. Estimo cuan movilizante debe ser regresar a un sitio que forma parte de su historia, cuando cada rincón atesora un entrañable recuerdo.

‘El Sol’ desde pequeño tiene un romance con Acapulco porque este amor lo conecta con la paz interior, los sentimientos más genuinos, y le otorga la libertad que necesita para reencontrarse con su esencia. Este amor incondicional le brindó refugio ante la tempestad, pero fundamentalmente ha sido una fuente inagotable de dicha y bienestar con la cual nutrir su alma. Allí cosechó grandes amistades que supieron forjar un sentimiento que perduró en el tiempo, a quienes frecuentemente se los puede observar acompañándolo en sus viajes y conciertos, o en el papel de excelentes anfitriones. Así fue como días atrás lo recibieron cual Rey y, como Dios manda, lo invitaron a divertirse. Los asistentes de un nuevo NightClub jamás imaginaron que esa noche iban a corear y bailar el mundialmente famoso clásico Medley de Luis Miguel, con él allí presente. Pero no todo quedó en su presencia, sino que se involucró e interactuó con el público. Bailó al son de “La chica del bikini azul”, se deshizo en gestos para saludar a los grandes afortunados del lugar, y repartió besos lanzados al aire.  Este es el Miky que recuerdo de los años ’90, aquel que se permitía ir a las discos a bailar con sus amigos, o a realizar algún tipo de deporte en compañía de alguno de ellos. Cómo olvidar ese video en el que lo vimos bailar “Celebration”, una de sus canciones favoritas dicho sea de paso. No resulta algo extraordinario el hecho de ver a una persona divertirse, hablar por teléfono, pasear de la mano de su pareja, realizar algún deporte, en definitiva, disfrutando de la vida misma… pero cuando se trata de alguien tan especial como Luis Miguel, aquello es todo un acontecimiento para sus fans. Tenemos muy presente la imagen del artista sobre el escenario, y cuando surge la oportunidad de admirarlo en un ámbito totalmente diferente, haciendo lo que hace el común de las personas, nos emociona doblemente. Y no caben dudas que estas apariciones públicas han sido un gran recurso para menguar la insostenible sensación de extrañarlo tanto, la que ciertamente se nos está haciendo muy difícil de transitar ante esta pausa en su carrera.

Se te extraña demasiado Miky, ¿Cuándo regresas a consentir a tu público? Necesitamos renacer en el brillo de tu mirada, el encanto de tu sonrisa, y en tu voz que nos abraza el alma. ¡Ya no tardes por favor! Tú eres nuestro perfecto complemento.

También quería contarles que el sábado pasado celebramos nuestro día, el del fan por supuesto, en la red social Twitter con el HashTag #DiaFanIncondicionalLuisMiguel. Como siempre fue una verdadera fiesta que disfrutamos muchísimo, jornada en la que aprovechamos para expresar el profundo orgullo que sentimos de ser sus fans.

En otro orden de cosas deseo compartirles un escrito de Enrique Hernández, Quique Bush para esta gran familia, el que oficiará como despedida de una etapa en la que pudimos gozar de su compañía. Aunque la vida nos lleve por diferentes senderos, en esta permanente búsqueda de la concreción de los sueños, siempre habrá un punto del camino donde volver a encontrarnos para disfrutar de una amistad que nació de una pasión compartida. “La hora de Luis Miguel” en Sexenio FM no solo me otorgó la bendición de contar con el mejor compañero de equipo que pude haber tenido, sino la posibilidad de descubrir y conocer a una persona noble, sensible, incondicional, y de gran corazón, entre otras tantísimas cualidades.

Mi querido Quique, aprovecho para agradecerte la bendición de tenerte como productor del programa, pero en especial la oportunidad de contar con tu valiosa amistad. Fue un honor transitar juntos este camino, en el que fuimos cómplices para hacer soñar a toda una audiencia y, aunque ya te extraño, sé que todo cambio significa un crecimiento personal y profesional, cuando Dios está de nuestro lado. No pierdo las esperanzas de que pronto estemos trabajando en un nuevo proyecto en pro de lo que sentimos por Luis Miguel. Te quiero mucho y te deseo el mayor de los éxitos en tus emprendimientos.

Los dejo en su compañía:

Me integré al equipo de Sexenio FM, si mal no recuerdo, un verano de 2012, aunque la fecha es lo de menos cuando lo verdaderamente importante es que algo cambió en mi vida. Conocí a Euge por un mensaje, una llamada o simplemente porque la tecnología tendió ese puente que hace que las distancias ya no sean limitantes.

Coincidimos en tener un objetivo, una misma pasión, y una química que no falló a pesar de los miles de kilómetros que nos separaban. Arrancamos un proyecto, un viaje en el que ella ponía las ilusiones, el entusiasmo y las ganas, y yo me encargaba de comandar la nave. Gustoso me uní a esa gran experiencia que hoy en día extraño demasiado.

Este vuelo que emprendimos juntos cada jueves, me brindó la posibilidad de conocer a infinidad de personas en los cuatro puntos cardinales, muy lindas por cierto, de quienes valoro mucho sus muestras de cariño y amistad, grandes tesoros que llevaré conmigo por siempre.

En ese tiempo viví experiencias únicas, como cuando tuve la bendición de  cumplir el sueño de estar a unas pocas líneas de mi ídolo, luego de desearlo por más de 30 años. Y no pudo ser de otra manera viniendo de ‘El Rey’, lo hizo con su gran y particular saludo. No se puede plasmar en palabras las mil y una sensaciones que te provoca tener a tu ídolo tan cerca, es una combinación de adrenalina, nervios, felicidad, paz y emoción, cuando su voz te hace vibrar el alma. Nunca terminaría mi relato al contar el mar de emociones, pero sé que ustedes entenderán.

Solo me resta agradecer a ese ángel que lo hizo posible y, aunque me gustaría gritar su nombre a los cuatro vientos, respeto que quiera quedar en el anonimato. Solo deseo agregar algo que ella sabe: la llevaré en mi corazón y mi pensamiento por siempre.

La vida nos brinda nuevas aventuras y, cuando ya no coincides en proyectos con una empresa, es mejor dar un paso al costado, agradeciendo la oportunidad y la etapa transcurrida allí, con sus alegrías, tristezas y dificultades.

Hoy mis letras son de agradecimiento, no me podía ir así, ustedes han sido una parte esencial de mi vida y un pedazo de mi corazón están con ustedes. En primera instancia gracias a ti Euge, por tu amistad, tu cariño y por haber sido una gran compañera de trabajo. ¡Mi amor a la distancia!

Gracias a las miles de fans que se unieron con nosotros cada jueves, valoro las muestras de cariño y su amistad a la distancia. Seguramente nos tocará coincidir en otros momentos de la vida, pero mientras tanto saben que aquí estoy del otro lado del charco.

Gracias a todos por el cariño recibido, fue una gran experiencia que repetiría con gusto en el futuro y, aunque ahora mis planes tomaron otro rumbo, siempre habrá un lugar para ustedes.

Gracias a Euge, a los fans de todo el mundo, y a Luis Miguel por compartir  mi sueño conmigo.

Hasta siempre

Quique Bush