El compadrito huachicolero vive una tormenta
por La Chica SEX
16 de marzo de 2017
Hola corazones, ya estoy de regreso.
¡Yupi!
Me alegra muchísimo estar nuevamente en este espacio.
Ya no me había parado frente a una computadora porque anduve de fiesta en fiesta, ya hasta en mi trabajo me levantaron un acta administrativa, imagínense cómo estuvo todo.
Hace unos días me invitaron a una comidita donde había algunos diputados y qué sorpresa me voy llevando cuando descubrí que salieron buenos, muy buenos para el trago, se echaban sus copas como si estuvieran bebiendo agua, como si tuvieran mucha sed.
Ah eso sí, nada corrientitos resultaron, chuparon puro ron Zacapa como mi ex amigo el “Góber Precioso”, que en sus años mozos le entraba al Bacardí y cuando llegó al poder siempre mandaba a comprar su Zacapa XO.
Por cierto, cuando conocí a mi Tin Marín fue en medio de una fiestecita donde estaba cante y cante Joan Sebastian, allá en Casa Puebla.
Eso ya tiene algunos añitos, estaba muy jovencita, era inocente y muy ingenua, ahora soy todo lo contrario.
Ya se imaginarán los platillos de esa comilona.
No piensen mal.
No había botellas de coñac, bueno, hasta donde me quedé no habían llegado, pero ya con todo lo que ha salido seguramente sí llegaron y fueron la diversión de la fiesta.
De comer, con “c” no con “g”, el frustrado Benito Juárez de la modernidad ofreció a todos sus invitados, invitados muy especiales que por el momento no mencionaré, un rico jabalí traído directamente del parque Flor del Bosque y cocinado desde luego por un experto, porque estuvo riquísimo ese animalito.
¡Claro! la comida cortesía de mi buen amigote, que ahora está en el tambo, Francisco Castillo Montemayor, quien era el encargado de la organización de estas comilonas que duraban de sol a sol, vaya que el poder no sólo los emborrachaba a todos los marinistas que ahora extrañan muchísimo esos viejos tiempos.
 
Pero bueno, pasando al reporte del clima político, les cuento que en el PRD las cosas están muy tormentosas, les platico que mi Socorrito Quezada atraviesa por una verdadera tormenta, pues su minita de oro se acabó, sí, se acabó, entambaron a su compadrito José Isaías Velázquez Reyes, presidente municipal de Atzizintla,  por sus nexos con los Z.
Mi amiguita -que aún no le da a su tinte de pelo, ya le dije que la llevo con mi estilista peo no ha querido- lo defiende como si fuera su marido, tanto que ha señalado una y otra vez que es inocente como “Pepe El Toro”.
Coquito está jugando con lumbre y se le está alargando la lengua, no sea que se la vayan a cortar o se la pisen.
 
Me despido mis bombones, no dejen de seguirme en Twitter; la próxima ocasión les platicaré alguna que otra anécdota que vivieron los marinistas cuando vivían en los cuernos de la Luna.
Besitos corazones.