Abandono a la Marina Mercante
por José Arturo Brito Cajica
14 de febrero de 2017
El gobierno tiene abandonada la marina mercante pierde infraestructura con ahorros inútiles, y derrocha en fletes que podrían hacer buques nacionales. El transporte marítimo mexicano decae, como lo evidencian 6,000 marinos desempleados, un número creciente de barcos extranjeros rentados para mover los fletes de Pemex, y el cabotaje tráfico costanero que legalmente sólo pueden realizar buques nacionales, proyectos inacabados y una enorme corrupción Paradójicamente, mientras el gobierno federal intenta apuntalar la economía mediante la privatización de los puertos, ferrocarriles y la industria petroquímica, en el rubro marítimo el derroche es gigantesco.
 
 México paga 17,000 millones de dólares  anuales  por concepto de arrendamiento de barcos a empresas navieras extranjeras dedicadas al transporte de mercancías. Pemex, por ser la empresa que más gasta en fletes, es paradigma del derroche: un estudio señala que para transportar el millón y medio de barriles de petróleo que se exportan a Estados Unidos, Europa y Oriente, se requieren 75 buques, cuyo costo diario, según las tarifas más bajas de las navieras, es de 15,000 dólares. Este gasto no incluye los costos que generan cerca de 200 barcos extranjeros que mueven el cabotaje en la sonda de Campeche esto de verdad no lo entiendo, poder  tener nuestros propios  barcos  y así generar más ingresos y más empleo para los marinos mexicanos.
 
La crisis de la marina mercante, se agudizó durante el sexenio de Carlos Salinas, debido a las altas tasas de impuestos que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público impuso a los propietarios de buques nacionales, lo que provocó que los navieros abanderaran sus barcos con insignias de conveniencia para evadir las responsabilidades  fiscales y laborales así, los empresarios navieros pueden elegir entre 27 países que alquilan su  bandera  las  más  famosas y demandadas del mundo son las de Panamá y Liberia, mediante pagos mínimos  y  fijos que oscilan entre los 20 y los 25,000 dólares a partir de la entrada en vigor del impuesto del 2% sobre los activos fijos de las empresas, en México se extendió este fenómeno empresas como Transportación Marítima Mexicana, cuyo accionista mayoritario  es  José  Serrano Segovia, arriaron la insignia  nacional y al menos la mitad de su flota porta bandera de conveniencia.
 
 Lo grave no es que vengan las flotas extranjeras, sino que no ocupen marinos mexicanos esto preocupa a todo el sector, pues el desempleo en la marina mercante llega al 80%.
 
Ante este panorama, los oficiales que egresan de las tres escuelas náuticas del país se van al extranjero y se embarcan en buques con bandera de conveniencia, donde reciben sueldos bajos y no tienen el amparo de ninguna ley  así, las organizaciones de marinos del país, no ven que el gobierno pretenda impulsar el transporte marítimo.
 
La culpa al gobierno de la situación que enfrentan los marinos mexicanos: México debería tener una marina mercante desarrollada  en este momento deberíamos contar con unos 200 barcos de gran calado, que dieran empleo a muchos marinos calificados que están subempleados o embarcados en buques con bandera de conveniencia. Desafortunadamente la marina mercante nacional está formada por sólo barcos  viejos;  El gobierno, que dice que hay que ahorrar, prefiere pagar hasta 10,000 millones de dólares  anuales en  fletes y servicios cada año o mover su mercancía por tierra, que es más caro, que invertir en el desarrollo de su marina mercante.