El silencio, la mejor arma
por Mabel Haro
09 de enero de 2017

El silencio, la mejor arma: 4 de cada 10 mujeres retiran denuncias contra sus agresores.

Dentro de la problemática del acceso a la justicia para las mujeres víctimas de violencia, existe un obstáculo que parece insuperable, en ocasiones, de eliminar. Este se refiere al silencio de las mujeres víctimas del delito de violencia intrafamiliar, quienes por las condiciones del abuso psicológico reiterado y prolongado a través de los años, la dependencia económica y la discriminación en su entorno social, se sienten incapaces de interponer una denuncia para poner fin a la relación de abuso emocional y física a la que se ven sometidas por parte de su pareja e incluso, hasta de sus hijos e hijas. De esta forma el silencio y el miedo a las represalias son las armas de defensa de los agresores para no ser sancionados o procesados por este delito. Los juzgados especializados en atención a violencia intrafamiliar y de género en México estiman que más del cincuenta por ciento de las mujeres que son atendidas por los jueces acuden voluntariamente a otorgar el perdón e inclusive a cubrir la multa de su agresor. Es difícil calcular las cifras exactas ya que, en la mayoría de las dependencias encargadas, no existen estadísticas que indiquen cuantas mujeres acuden a lo largo del año y presentan queja por agresión doméstica.

En España casi el 21% de las mujeres asesinadas a manos de sus parejas retiraron la denuncia y en México casi tres mil casos llegaron a distintos juzgados en toda la República en el año 2015. De los casos que recibe la Asociación Iberoamericana para la Igualdad de Género en Aguascalientes 4 de cada 10 mujeres desisten de interponer denuncias o bien no continuar con los procesos, los motivos principales que dan las agraviadas para desistir son la falta de apoyo por parte de sus familiares, la precariedad económica, el temor a afectar a sus hijos e hijas y el apego emocional hacia sus agresores.

Debemos recordar que el carácter cíclico de la violencia explica en parte por qué muchas mujeres no salen de él y lo viven durante años. La violencia generalmente no es constante y se acompaña por actitudes de arrepentimiento y cariño, lo que se conoce como fase de 'luna de miel'. Estas actitudes contrastan con el lado violento de los hombres y, como las mujeres desean tanto que termine la violencia sin necesidad de dejar la relación, creen en la promesa de que dejarán de lastimarlas. Ellos saben cómo manipularlas y, para este momento, la autoestima de las víctimas se ha destruido. De tal forma es deber de las instancias encargadas, así como de los profesionales de brindar un acompañamiento integral, basado en hacer saber a la víctima de los riesgos que corre y  no abandonarla en su proceso de separación y denuncia si no, brindarle asesoría jurídica y psicológica adecuada.

 

aidige10@gmail.com