¿Qué pasa con PEMEX?
por Humberto Martínez
09 de enero de 2017

 

Se ha dicho por generaciones que el petróleo es de todos los mexicanos, que somos un país  afortunado, uno de los pocos que cuentan con grandes yacimientos, incluso siendo Presidente José López Portillo a ese respecto advirtió; "aprenderemos a administrar la riqueza".

¿Ha sido una  buena experiencia? ¿Ha sido el petróleo una bendición en algún sentido para los mexicanos? Claro, para los mexicanos que somos la gran mayoría, los mexicanos "comunes y corrientes", ¿Nos ha beneficiado en algo?, no puedo recordar en que, todos somos dueños, eso lo han gritado innumerable número de veces, políticos, que a fuerza de repetirlo, ya todos lo creímos, -si ajá- y si, ha sido nuestro ese PEMEX, especialmente cuando no le alcanza, ha sido nuestro para aportar cuando les falta, cuando no tienen mas salidas.

 

Siempre pagando caro, combustibles de dudosa calidad, o mas bien malos, mayormente importados, con componentes químicos prohibidos en otros países, mantenemos uno de los sindicatos mas corruptos que existen, con camarillas de líderes que viven verdaderamente como si fueran los dueños, ejecutivos con concesiones especiales para vender combustibles abajo del precio regular, el robo de combustibles en los ductos con la lógica complicidad  de gente de la empresa y el gobierno, una de las plantillas de trabajadores más numerosas e ineficientes del mundo -en el sector petrolero- hemos contribuido con nuestro PEMEX para que muchos de sus ex directores y políticos sean ahora millonarios, ha sido un contribuyente forzado en el apoyo de campañas políticas, por si fuera poco el gobierno toma casi el 50% del valor de los combustibles como impuestos. Ante el desolador panorama y haberse comprometido el gobierno federal a no crear mas impuestos, la única manera de obtener - desesperadamente- mas recursos, es por medio de incrementos a la gasolina.

 

Los procesos sistemáticos y consistentes de ordeñar sin limite a la empresa por décadas y décadas, sin visión de futuro de largo plazo, decisiones populistas, pensadas en beneficios políticos temporales, la administración sin bases institucionales ni enfocadas en la productividad, especialmente en los últimos años, han hecho que hoy veamos una empresa prácticamente en quiebra, sus números y la realidad que vive así lo demuestran.

 

Un descenso sostenido en la producción de crudo de alrededor del 50%, precios cada ves mas bajos, adeudos que lo ahogan por al rededor de 1.3 billones de pesos, que tuvo un incremento solo en este sexenio de mas de 30%. Tengamos presente que mas del 70% de la deuda de PEMEX es en dólares, por si no fuera suficiente, el oneroso esquema de pensiones con el que cuentan sus trabajadores, representa 1.279 billones de pesos, solo este rubro representa el 48% de sus pasivos a largo plazo.

 

Estamos ante un escenario que nos va a arrastrar a todos, los nuevos precios son el principio del fin de un PEMEX, que la mayoría de los mexicanos ya no queremos que sea nuestro, nos ha salido muy caro, especialmente por haberlo dejado en manos de políticos ineptos que no saben administrar con eficiencia y eficacia a una empresa que en su giro, en muchos países a sido el medio para dar un mejor nivel de vida a toda su población.

 

Lo que ha pasado con PEMEX es una vergüenza, un ejemplo tangible de la ineptitud de nuestros gobernantes, una muestra de la manera en que opera el sistema político de nuestro país. Mientras en muchos países se hacen ricos con el petróleo, para nosotros parece haber sido como una maldición.

 

 

@HumbertoMG55