El debate, un evento de importancia para convencer indecisos
por Román Reyes
26 de septiembre de 2016

Pocas veces un debate político acapara tanto la atención para los apáticos ciudadanos que siguen nutriéndo el desencanto generalizado y la desilución del pueblo norteamericano que es notable por un repudio masivo para los dos principales candidatos presidenciales que finalmente antagonizan identificados entre un fascista y belicoso showman, y una experimentada política medianamente carismática.

Según Pew Center Research en su última encuesta 57% de los votantes están frustrados y 55% indignados y de ellos sólo un 11  % se entusiasmaría de ganar Trump, y un 12% de ganar Hilllary.
 
Las promesas de ambos hasta ahora sólo afirman -si triunfan- generar prosperidad y empleos , buscando congraciarse con la clase trabajadora , peora los atentados en New York y Minnesota como trasfondo distractor nos vuelven a la realidad la atención del electorado y lo centran en encontrar congruencia entre lo prometido y los planes y proyectos de cada candidato para lograrlo.
 
Dejando a un lado los ataques personales , los 2 debatientes deberán aprovechar al máximo demostrar que sus propuestas beneficiarán al electorado, CONVENCIÉNDOLO quién de los dos es más confiable y al mismo tiempo de cristalizar sus propuestas que realmente beneficien al pueblo norteamericano, quedando el muro de Trump como el más realizable pero sin beneficio inmediato y si con una enorme generación de problemas anticipados futurísticamenta en el film Un Día sin Mexicanos.

 

Esto puede dar a Hillary un handicap de manejar hábilmente una promesa de beneficios inmediatos que le celebren los indecisos que son los que interesan cautivar y en los que la semilla de odio racial no ha logrado germinar y la migración no les afecta ni perudica.