Ohana
por Daniela Berea
12 de septiembre de 2016

Por Daniela Berea

Cuando le preguntaron a Maya Angelou cuál era su definición de Dios ella dijo “TODO”. Para ella, Dios es todo y está en todo, dice que el alma es el espíritu de donde surge la música, la poesía; que la religión es un mapa y el arte es una forma de hacer oración.

Siempre he admirado a las personas espirituales, a los que creen fervientemente en algo y sobre todo a los que luchan por tener coherencia en su vida. Uno de los temas más interesantes que he estudiado es la historia de la religión, esta relación de factores que resultan en una cultura. No creo que haya un elemento más complejo que la religión en la historia de la humanidad en las diferentes partes del mundo.La política se explica con la religión, y la religión se explica con la política.

La conclusión es simple, todas las religiones tienen el factor humano en común, son creadas por humanos y para humanos. Y los humanos son ambiciosos, testarudos y miedosos, más que nada, miedosos. Por miedo a perder el poder, Roma declaró que el cristianismo sería la nueva religión. Por miedo a lo desconocido se creó la santa inquisición. Por miedo a un descontrol poblacional se declaró que los hijos debían concebirse dentro de un matrimonio registrado, las bodas cristianas sirvieron de registro civil durante siglos. Por miedo a perder a una mujer Enrique VIII creó una nueva iglesia. Por miedo a un color diferente surgió el Ku Klux Klan. Por miedo, se hicieron marchas en contra de la educación sexual en la década de los 50’s y 60’s. Por miedo a los extranjeros existen discursos como el de Donald Trump. Y por miedo al cambio, el día sábado marcharon miles de personas para defender su concepto de familia.

La conclusión es simple, todo lo anterior tiene en común la ignorancia. Pero no hay nada más grave en estos días que la ignorancia voluntaria. La intención deliberada de no querer ver lo que nos rodea, lo que tenemos en casa, y lo que es una realidad. Defiendo el derecho de cualquier persona que busque expresarse, levantarse y manifestarse. Pero respeto más a esa persona que lo hace siempre por sus ideales, que decide alzar la voz cada vez que hay una injusticia, cada vez que ve 43 desaparecidos, que observa la existencia de trata de personas, que presencia la falta de educación, la desnutrición, la pederastia, la corrupción. Respetaría al grupo de personas que se levantara a defender los derechos de los niños, todos los derechos de los niños.

Y en esos derechos está el ser escuchado, el ser comprendido, y el ser amado tal como es. No me preocupan los efectos de la marcha sobre la ley, ninguna pareja homosexual está esperando la aprobación de un grupo de personas para hacer su vida y su familia. Me preocupan los gays que fueron con sus padres a una marcha en la que protestaban en contra de su propios derechos. Me preocupan los niños que están recibiendo el mensaje equivocado y que rezan todas las noches para que Dios los cambie. Me preocupan los que piensan que se van a ir al infierno o los que deberán casarse con alguien que no aman y vivirán su propio infierno. Me preocupan los que llevan una doble vida. Los que creen que deben esforzarse por ser “normales” ante los ojos de los demás. Me preocupan los que han pensado en suicidarse. Me preocupan todos aquellos niños que no son felices y que tal vez nunca lo sean.

Invito a todas las personas que participaron ayer en la marcha del Frente Nacional por la Familia a darse cuenta el poder de convocatoria que tuvieron, la cantidad de personas que se unieron y que de manera pacífica y organizada manifestaron su opinión. Señores, tienen un poder enorme en sus manos, por favor sigan marchando por todas las injusticias que permanecen vigentes.

A los que están luchando consigo mismos, a los que tienen miedo de salir, a los que han sufrido rechazo en el trabajo, a los que son juzgados por tener hijos, o querer tenerlos, observen la historia de las llamadas minorías, ninguna ha perdido. El progreso es inevitable. Sí, nos tocó esta época y sí, todavía existe mucha ignorancia voluntaria por temor a aceptar el cambio del status quo, pero debemos seguir, sean quienes son, amen a quien quieran y marchen por sus derechos para que a nuestros hijos, que serán los que tengan una mamá y un papá, dos mamás, dos papás, una mamá y una tía, o dos abuelos y un padre como formadores, no tengan que preocuparse por cómo le van a decir al mundo qué preferencia sexual tienen.

Quiero terminar con la misma frase que inicié: cuando le preguntaron a Maya Angelou cuál era su definición de Dios ella dijo “TODO”. Para ella, Dios es todo y está en todo, el alma es el espíritu de donde surge la música, la poesía, la religión es un mapa y el arte es una forma de hacer oración.

Dios es todo y está en todo, a mí me enseñaron que a los ojos de Dios lo único que importa es el amor y cuando hay amor no hay derechos humanos violados.