Recursos que la federación canalizó a Tijuana como parte del Programa Nacional de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, pretenden ser utilizados para hacer posible que setecientas personas, repatriadas de Estados Unidos por esta frontera, retornen en avión a sus ciudades de origen antes de que concluya este año, así como para la credencialización y la expedición de actas de nacimiento.

Lo anterior fue confirmado por el delegado del Instituto Nacional de Migración en Baja California, Rodulfo Figueroa Pacheco, quien recordó que el Programa Nacional de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia entregó al gobierno estatal alrededor de cien millones de pesos para la prevención del delito, de los cuales cerca de cuarenta millones se fueron a Mexicali y sesenta millones a Tijuana.

Explicó que la SSPM destinará esos cerca de cuarenta millones de pesos a proyectos ya definidos y supervisados por esa misma instancia municipal, incluyendo algunos programas de apoyo al migrante que inyectarán recursos para su atención en el punto de repatriación, pero aparentemente también hay otros proyectos del municipio, específicamente para el campamento de migrantes instalado en la Plaza Constitución.

"Estamos colaborando con la Secretaría de Seguridad Pública Municipal para efecto de hacer una serie de cosas dentro del punto de repatriación, como retornos asistidos vía aérea y un esfuerzo de credencialización, hemos firmado convenios de colaboración con los gobiernos de los estados, Zacatecas, Chiapas, Oaxaca y Sinaloa hasta el momento, y vamos a expedir actas de nacimiento en el punto de repatriación para aquellos connacionales que provengan de esos estados", concluyó.

Comunicación Social del  Estado de Baja California