"Hoy leo más a Lydia Cacho, Carlos Fuentes, Jaime Sabines y Pablo Neruda"
Esa fue una de las consignas de la  reveladora carta que lanzó a la interface, la morenazo Kate del Castillo.
Bien, no puedo aún ubicar la intención del texto. Por un lado (por el que más) se me figura un exabrupto de ex-foxista conversa.
Imagino la escena: La exquisita y sensual Reina del Sur en sus cinco minutos de nihilista.
Toma su iPhone o su iPad y con presteza digita el dictado de su corazón. 
Un escándalo farandulero pre electoral. Un  ¡ya basta! Al mejor estilo porro de la UNAM. ¡Iluminación! Justicia a la putas tristes. Persecución a los políticos sinvergüenzas y plegarias al Dios Chapo.
Cierto es que el narcotraficante es seguramente quien mueve las fichas doradas en este país de la chingada. Cierto es también que en lo personal me cae mejor que cualquiera de los que está compitiendo para la presidencia, pero las intenciones humanitarias y amorosas de Kate van de lo sublime a lo ridículo.
 
Hey, Kate: Yo me acuerdo...
 
"Quiero que sepan que a mí nadie me pagó por decir esto; México necesita que lo rescatemos. Ya sé que tanto a mí como a ti nos han arrebatado la esperanza, pero somos jóvenes... sino empezamos nosotros por hacer el cambio entonces ¿quién?
Piensa en tus hijos. Yo sí quiero un país en donde ellos puedan vivir felices y tranquilos. No creas en quienes nos han arrebatado la esperanza. Vota por el cambio. Vota por Fox (y aquí Kate hace la foxiseñal). Nos vemos el dos de Julio: ¡Ya ganamos!"
 
Ahora entiendo (y pensándolo bien no es incoherente la postura de la Reina del Sur) si en su momento el perredista Javier Gonález Garza acusó al gobierno del  "paladín del cambio en México" de haber abierto la puerta grande (a la libertad) al querido y bien ponderado Chapo...
 
Si Kate del Castillo hizo este manifiesto con el afán de llamar la atención, lo logró. 
La señora es bellísima, no es mala actriz, tiene fea gramática, pero buenos y desparpajados postulados.
Así que si de pronto cambió de frecuencia y dejó atrás esa escabrosa vida de esclava de Televisa, bien hecho.
 
Aunque unos cursitos de redacción y de apreciación musical  no le caerían nada mal, porque checando su retórica, ese "no creo" me suena más a un elogio a la rola de Shakira de título homónimo, que a un elogio al "En esto creo", de Fuentes (al que dice dice leer).
 

RELACIONADAS

    ÚLTIMA HORA