En Puebla no solamente es construir por construir, en México existe un reglamento federal que señala que en el caso de grandes obras como edificios y puentes vehiculares deben cubrir el requisito indispensable para soportar temblores oscilatorios y trepidatorios con un mínimo de 8.1 grados Ritcher.

Un reporte del Gobierno municipal señala que a finales de 2010 había más de 40 puentes vehiculares en la capital de la entidad que cubrían esa característica, entre ellos: el de la CAPU que fue levantado en la década de 1990, y otros que fueron edificados en la última década, como el 475 y el Distribuidor Juárez.

El Sistema Nacional de Protección Civil señala que las leyes de construcción cambiaron después del terremoto de 1985 y se hicieron mucho más rígidas en el país.

De tal modo que las construcciones de edificios y puentes vehiculares en todos los estados se basan en los coeficientes sísmicos del Distrito Federal, donde la media es arriba de ocho grados.

Eso hace que los puentes que se han edificado en el municipio de Puebla resulten mucho más costosos, pues en esos se emplea material que permite su resistencia. 

Asimismo incluye puentes vehiculares, todos los puentes peatonales, escuelas y los edificios que se construyen deben tener una resistencia para vibraciones trepidatorias y oscilatorias.

 

Ayuntamientos, obligados a exigir 

En la actualidad el Ayuntamiento de Puebla, antes de autorizar los permisos para edificaciones grandes, tiene la obligación de exigir a las constructoras que cumplan con las leyes de construcción.

De la misma forma, en los casos de los puentes los que cimenta la administración municipal deben ajustarse a los coeficientes señalados en México (por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes).

 

Los diez puentes con mayor afluencia

En la ciudad de Puebla los diez puentes con mayor afluencia vehicular son: el 475, el de La juventud (ubicado sobre el bulevar Atlixco, en cruce con bulevar del Niño Poblano), el Juárez Serdán, paso a desnivel de la CAPU, Juan de Salmerón en Amalucan.

Así como el de la prolongación de la 16 de Septiembre (cruce con Periférico), el de la prolongación de la 25 Poniente, el del bulevar Esteban de Antuñano y Recta a Cholula, Esteban de Antuñano y Reforma, y prolongación de la 14 Sur (cruce con Periférico).

El Colegio de Arquitectos de Puebla comenta que el sismo de 8.1 grados en la escala Richter que sacudió la ciudad de México, y con el que entre seis y siete mil personas murieron, se hicieron cambios en los Códigos Reglamentarios Municipales de al menos cinco ayuntamientos de la entidad, además de crear las bases para establecer el Sistema Nacional de Protección Civil.

 

Los municipios involucrados

Rodolfo Rondero Pacheco, especialista del Colegio de Arquitectos, comenta que después del terremoto el reglamento de construcciones del Distrito Federal tuvo un cambio, en el cual las edificaciones posteriores debían cumplir con características específicas para soportar sismos, los municipios de Puebla, Atlixco, Tehuacán, San Pedro y San Andrés Cholula lo reformaron poco después. 

El Congreso del Estado comenta que el Reglamento  de Construcciones establece en su artículo primero que “Las construcciones en los Municipios de primera categoría, deberán sujetarse a las disposiciones que fija la primera parte del presente Reglamento."

Asimismo incluye que "Las construcciones en los Municipios de segunda y tercera categorías, que se hagan dentro de algún poblado, se regirán por las partes Segunda y Tercera respectivamente de este Reglamento”.

El artículo segundo indica que corresponde al Ejecutivo, por conducto del Departamento de Fomento de la Secretaría General de Gobierno, y a los Ayuntamientos, por conducto del órgano encargado de las obras públicas, en sus respectivas jurisdicciones, hacer cumplir el presente Reglamento. 

El artículo tercero corresponde al Departamento de Fomento, dirimir todas las controversias que se susciten con motivo de la aplicación de este Reglamento.

El artículo cuarto manifiesta que corresponde a los Ayuntamientos:

I.- Inspeccionar las obras que se ejecuten en el municipio, estando obligados el propietario o encargado de las mismas, a facilitarla.

II.- Conceder las licencias para la ejecución de las obras. 

III.- Fijar las cuotas que deberán pagar por obtener las licencias a que se refiere el

Inciso anterior, e imponer las multas a los infractores de acuerdo con la Ley de Ingresos respectiva.

El Ayuntamiento no concederá ninguna licencia mientras no se acredite debidamente que se encuentra desocupada la pieza, local o departamento que serán motivo de reparación o reconstrucción; salvo aquellos casos previstos en el Código Sanitario, en que por el estado que guarden los techos, paredes, pisos o el drenaje sea necesario que el inquilino desocupe el local arrendado.