A dos años de la tragedia de Ayotzinapa

En el marco del segundo aniversario de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Grupo Sexenio Comunicaciones presenta un balance general de las investigaciones.
25 de septiembre de 2016      por / Staff Sexenio        Sección Seguridad A dos años de la tragedia de Ayotzinapa

La noche del 25 de septiembre y madrugada del 26, en el municipio de Iguala, Guerrero, tuvo lugar uno de los crímenes más polémicos en la hostoria reciente de México. El secuestro de 43 normalistas, procedentes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, caló hondo en una población que, pese a dos años de búsqueda, continúa sumida en la incertidumbre.

El caso de Ayotzinapa, como frecuentemente es referido en los medios de comunicación, desató en el país una ola de protestas que se extendieron por varios estados en las semanas subsecuentes, que pero que de a poco se fueron extinguiendo hasta dejar como superviviente únicamente al movimiento encabezado por los padres de los normalistas, quienes continúan con la búsqueda de la verdad.

A dos años de la tragedia, la mayoría de los 130 detenidos relacionados con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa pretenden presentar recursos legales como amparos para seguir alargando el juicio. Mientras algunos continúan en revisión y otros siguen en curso, las condenatorias no llegan a sentencias por parte del Poder Judicial de la Federación.

Asimismo, las procesos en contra del ex presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca; su esposa, María de los Ángeles Pineda; el dirigente de Guerreros Unidos, Sidronio Casarrubias Salgado; el criminal Patricio Reyes Landa, y otros involucrados, se han visto obstruidos tras los argumentos de irregularidades y casos de supuesta tortura en prisión.

"El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) documentó 17 casos de tortura; la Procuraduría General de la República (PGR) tiene abiertas 32 investigaciones por el mismo delito; la Comisión Nacional de Derechos Humanos, más de 60 casos de quejas. Sería preocupante que algún detenido saliera por tortura y eso sería una responsabilidad de la PGR", denunció el director Mario Patrón, director del Centro Prodh.

Los avances en las investigaciones. Incertidumbre e irregularidades.

Acorde con los padres de los normalistas y activistas, el balance sobre las investigaciones del caso Ayotzinapa no pueden ser positivas desde ningún punto de vista, sobre todo, porque dos años de indagatorias no han bastado para presentar sentencias condenatorias contra los responsables ni dar con el paradero de los normalistas.

De la misma manera, el caso Ayotzinapa adquirió un nuevo rumbo tras las conclusiones presentadas por el GIEI, un organismo respaldado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que documentó varias irregularidades. Entre ellas, se encuentran escenas del crimen levantadas y procesadas, detenciones arbitrarias y manipulación de evidencias.

"...se tiene un cúmulo grande de personas detenidas, no se ha dilucidado la verdad y, sobre todo, no se sabe el paradero de los estudiantes", recordó el experto Mario Patrón, quien también recordó que la teoría oficial de la PGR sobre el caso Ayotzinapa se tambaleó tras las revelaciones hechas por el grupo independiente.

Entre los avances que han sido tomados como verdad se encuentra la negativa en torno al presunto incendio del basurero de Cocula, donde habrían sido quemados los restos de los normalistas. A consideración de los padres de los estudiantes, hay elementos científicos que dan certeza de que dicho incendio no tuvo lugar.

De la misma manera, las indagatorias apuntan a que los estudiantes normalistas no estuvieron juntos en su totalidad, sino que es posible que las desapariciones se concretaran en dos o tres grupos. Los activistas advierten que la existencia de varias líneas de investigación es un escenario preferible que la imposición de una sola teoría oficial.

Por otro lado, Patrón aludió a la reciente ruptura entre los padres de los normalistas de Ayotzinapa y la PGR, bajo la gestión de Arely Gómez, la cual se produjo por las acusaciones en contra del ahora ex director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal, Tomás Zerón, así como de otros funcionarios allegados al caso.

Entre los avances que se derivaron de las indagatorias, se encuentra la captura de José Luis Abarca y su cónyuge María de los Ángeles Pineda, quienes fueron referidos como los cerebros financieros de Guerreros Unidos, la organización a cargo de Sidronio Casarrubias. De esta forma, se logró evidenciar la corrupción dentro de las organizaciones policiales de la zona y la detención de algunos de sus dirigentes.

Más allá de las detenciones y procesos judiciales en contra de algunos presuntos involucrados, existe un consenso entre padres y activistas sobre la falta de resultados por parte de las autoridades, dado que las indagatorias continúan sin resolver la pregunta que motiva su lucha y la insistencia del pueblo mexicano: ¿Dónde están los 43 normalistas secuestrados en Iguala en septiembre de 2014?