Las mujeres de Cantinflas

El cómico mexicano dejó un legado no sólo en su producción artística, sino con todas las personas a las que conoció.
12 de agosto de 2011      por Aranzazú Ayala        Sección Genio Las mujeres de Cantinflas

En el aniversario del centenario del natalicio del actor Mario Moreno Cantinflas, sus amigos hablan de él y lo recuerdan como alguien alegre pero sobre todo con mucha suerte con las mujeres.

A lo largo de su carrera, el cómico fue pareja de algunas de las mujeres más bellas de la época.

Entre ellas Silvia Pinal, quien tuvo la oportunidad de trabajar con Cantinflas. Al respecto, comentó: “hice con él Puerta joven y en verdad me sentía muy nerviosa, porque él era muy bromista y sentía que me la iba a aplicar“. Y siendo una adolescente, Laura Zapata, hermana de Thalía, rodó la penúltima cinta del popular cómico.

“Como experiencia fue inigualable y una gran oportunidad para mí. Recuerdo que se la pasaba bromeando con la gente de la producción y con nosotros mismos. Tenía un sentido del humor muy fino, porque parecía una persona seria y formal al momento de hablar, pero sólo era para que cayéramos los demás”, recuerda.

En sus películas siempre actuaban mujeres hermosas como Miroslava en A volar joven; Alma Delia Fuentes en El Extra; Emilia Guiu en Soy un prófugo y Rosita Arenas en El señor fotógrafo, entre otras.

Los amigos de Cantinflas lo describen como alguien alegre y coqueto. “Besó a todas las que te imagines. Son de esos actores que ves en pantalla y hasta envidia te despertaba. Actores de mi generación nos quedamos con esa idea de los estelares, pero pronto te das cuenta de que ese privilegio es tan sólo de algunos. Eran tipos simpáticos, talentosos y de pilón con atractivo hacia las mujeres”, dijo Jorge Ortiz de Pinedo.

Lalo El Mimo lo describió como uno de esos “auténticos ídolos que llevan en la sangre eso que los hace no sólo imán del público, sino esa simpatía que después se quiso retomar en el cine de ficheras y otros géneros, donde el protagonista, entre tanto sufrimiento y peripecias que tiene que pasar, al final se queda con la recompensa de la mujer amada o deseada, bajándosela, incluso, al galán”.

Cantinflas realizó 45 largometrajes y seis cortometrajes, y es recordado por su aspecto de pícaro, encarnando a la figura del “peladito“, así como por su célebre manera de “hablar y hablar sin decir nada“, de la cual se acuñó el término “cantinflear“, incluido ahora en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua.

El actor pasó de desempeñar el papel del “peladito“ a convertirse en un héroe popular que lucha contra las injusticias de la vida y siempre ayudando a los más necesitados.

Además, al encarnar a Cantinflas, utilizó cientos de “disfraces“: fue fotógrafo, bombero, cartero, bailarín, botones, sacerdote y aristócrata, entre muchos otros.

Los herederos de Mario Moreno lo recuerdan como alguien siempre altruista, preocupado por los demás. Su sobrino, Mario Moreno Laparde, considera que “el mejor legado es su desinterés y la ayuda a los que necesitan. Y en la fundación es lo que tratamos de hacer”.

Actualmente, los herederos del actor siguen sin resolver el problema de los derechos de su acervo.