PT y Humanista: la extinción de un dueto político

Se pone al manifiesto que el Partido del Trabajo nació de la coordinación de varias organizaciones sociales.
24 de octubre de 2015      por Miguel Ángel Carral        Sección Revista Sexenio PT y Humanista: la extinción de un dueto político

Las elecciones del pasado 7 de junio pusieron a prueba la Reforma Político-Electoral impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto, cuyos cambios derivaron en la creación de Instituto Nacional Electoral, INE, el adelanto de fecha de las elecciones de julio a junio, así como el aumento de dos a tres puntos en el porcentaje mínimo para mantener el registro de los partidos.

Hacia el primer aviso oficial del consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello, el mismo domingo de la elección federal, el resultado de las elecciones avecinaba un sombrío panorama para el Partido Humanista, y sorpresivamente, para el Partido del Trabajo, pues no habían alcanzado el porcentaje mínimo para conservar su estadía en el ámbito político electoral.

El cómputo oficial de los días siguientes confirmó la pesadilla para ambas organizaciones: el Humanista cerró su participación con apenas 2.14 por ciento del total de los votos con ningún diputado electo por la vía de mayoría relativa, mientras que el PT terminó con 2.84 por ciento, dejando como herencia seis legisladores electos.

“Para mí es una circunstancia triste no por las filias o fobias respecto de los partidos que se encuentran en esta circunstancia, sino porque el sistema de partidos hoy se verá más mermado que en el pasado, pero en todo caso la aplicación es la que es y ninguna de estas dos opciones tuvo como manda la ley el 3 por ciento de la votación para mantener el registro”, señaló el pasado 3 de septiembre el propio Córdova, ante la resolución de la desaparición de tales partidos.

Partido del Trabajo

El Partido del Trabajo, PT, nació de la coordinación de varias organizaciones sociales, como los Comités de Defensa Popular de Chihuahua y Durango, el Frente Popular de Lucha de Zacatecas, o el Frente Popular Tierra y Libertad de Monterrey. De igual forma, encontró su base en la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, la Coordinadora Nacional Plan de Ayala y el movimiento magisterial independiente.

Dichas congregaciones se reunieron en el Auditorio Plan Sexenal de la Ciudad de México para firmar los documentos que fundaron oficialmente al Partido del Trabajo el 8 de diciembre de 1990, cuya prueba de fuego llegó con el elección intermedia federal de 1991, en la que pese a los 270 mil votos obtenidos, no llegó a representar el 1.5 por ciento que fijaba entonces la ley para conservar el registro.

De inmediato, el PT inició una campaña para realizar una serie de asambleas en por lo menos 20 estados de la República Mexicana, con el objetivo de mantenerse vigente, meta que consiguió el 13 de enero de 1992, por lo que el entonces Instituto Federal Electoral, IFE, le otorgó su registro definitivo.

El PT volvió al escenario nacional para los comicios federales de 1994, presentando a Cecilia Soto González como su candidata presidencial, acaparando 2.75 de la votación nacional, suficiente para continuar integrado como partido. En aquel entonces incluso se posicionó como la cuarta fuerza política al lograr una importante presencia en congresos a nivel estatal, principalmente en el centro del país, y en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.

Desde sus inicios, el PT se destacó por la dirección de su dirigente Alberto Anaya Gutiérrez, definiendo al partido de izquierda como anti-imperialista, socialista y laborista, siendo un partido del pueblo y para el pueblo que lucha por beneficios justos que proporcionen igualdad de condiciones y oportunidades.

Asimismo, logró gobernar algunos estados de la República siempre en alianza con otros partidos, incluso con el Partido Revolucionario Institucional, PRI, y el Partido Acción Nacional, PAN. Bajo tal esquema, hoy gobierna en Oaxaca, Gabino Cué, en conjunto con el PAN, Partido de la Revolución Democrática, PRD, y Movimiento Ciudadano; Chihuahua, César Duarte, con el PRI, PVEM y Nueva Alianza; y gobernará Michoacán, Silvano Aureoles, con el PRD, PT, Nueva Alianza y el Partido Encuentro Social.

Sin embargo, más allá del veredicto de la pérdida de registro del Partido del Trabajo, el Comité Ejecutivo Nacional del organismo lucha para mantenerlo ante el INE, cuya última acción fue solicitar las seis mil actas certificadas de los comicios parciales del 7 de junio pasado, pues alega que el instituto electoral oculta información que garantizaría la supervivencia del PT.

Partido Humanista

Junto con el Movimiento Regeneración Nacional, Morena, y el Partido Encuentro Social, PES, el Partido Humanista fue uno de los tres partidos políticos que obtuvieron su registro para participar en las elecciones federales pasadas, siendo el único en no sobrevivir al evento político.

El Partido Humanista obtuvo su registro el 9 de julio ante el INE y un par de días después fue presentado ante la sociedad en una conferencia de prensa en el Distrito Federal. Ignacio Irys Salomón y Javier Eduardo López figuraron como los principales líderes de la fracción naciente, ambos emanados de diferentes movimientos campesinos.

Ignacio Irys Salomónfue dirigente de la Confederación Nacional Campesina ligada al Partido Revolucionario Institucional, así como de la Coalición de Organizaciones Democráticas, Urbanas y Campesinas, CODUC, y otrora fundador de partidos como el Partido Mexicano Socialista y Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional.

Por su parte, Javier López Macías fue militante del PAN por más de 30 años, así como directivo de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Coparmex, y fundador de la Unión Nacional Integradora de Organizaciones Solidarias y Economía Social, Unimoss, la cual agrupa a más de 80 organizaciones productores agrícolas.

Precisamente este último personaje fue por quien se relacionó al Partido Humanista a la figura del ex mandatario nacional Felipe Calderón Hinojosa, y a la de su esposa Margarita Zavala, al que muchos medios de comunicación ligaron como el verdadero líder detrás del novel partido.

De igual forma, fue señalado de involucrarse con PRI gracias al político Ricardo Pascoe, quien aseguró que la formación del Partido Humanista podría ser “un esfuerzo de algún sector del PRI, preocupado ante las elecciones intermedias de 2015, para mermarle fuerza al PAN”.

Muchos más serenos que los miembros del PT, los humanistas aceptaron los resultados de la elección del 7 de junio pasado sin más complicaciones, apoyando en toda instancia al INE para el finiquito de los trabajos del instituto político, aunque con la esperanza de permanecer, al menos, como organización política local en entidades como Morelos, donde alcanzaron altos niveles de aceptación.