Trump pone en duda nacionalidad de Obama

El famoso magnate estadounidense ha hecho públicas sus aspiraciones presidenciales y comenzó una campaña de desprestigio contra Obama, quien sigue en negociaciones por el presupuesto.
08 de abril de 2011      por Daniel Sánchez López        Sección Internacional Trump pone en duda nacionalidad de Obama

Gran revuelo ha causado el anuncio de Donald Trump en el sentido de que el próximo mes de junio decidirá si participa o no en las elecciones presidenciales, en las que competiría contra el presidente Obama.

El famoso multimillonario estadounidense ha lanzado una campaña de desprestigio en contra de Obama, de quien ha puesto en duda su nacionalidad y su capacidad de liderazgo para sacar de la crisis al país más poderoso del mundo.

Su estrategia lo ha llevado a iniciar una investigación profunda sobre los documentos que acreditan el nacimiento de Obama en las islas de Hawai.

“Me gustaría que mostrara su certificado de nacimiento. Para ser honesto, espero que pueda (...) porque si no lo hace es el fraude más grande en la historia de la política, de la historia”, declaró en una entrevista para la cadena NBC.

Los rumores sobre falsa ciudadanía del Presidente surgieron desde 2008, cuando incluso se levantó una demanda en su contra, misma que fue desechada por los tribunales federales pero que constituyó un gasto de más de dos millones de dólares en su defensa.

“Puede que no haya nacido en este país. Hace tres semanas yo pensaba que había nacido en este país. Hoy tengo dudas.”, remató el magnate de los bienes raíces y conductor de un famoso reality show.

Mientras tanto, Obama tiene problemas más urgentes que resolver, como la falta de consenso en el Congreso estadounidense en torno a la aprobación del presupuesto federal.

Los demócratas han propuesto recortes del orden de los 33 mil millones dólares, pero los republicanos exigen más para hacer frente al déficit presupuestario que ronda este año los 1,5 mil millones de dólares.

Esta falta de acuerdos entre los legisladores amenaza con sumir al país en una parálisis de las dependencias del gobierno federal, pues no se cuenta con los fondos para pagar la nómina de miles de burócratas en todo el país.