Pyongyang amenaza con más tensiones

Corea del Norte advirtió sobre la posibilidad de una nueva escalada de tensión si las fuerzas militares de Washington y Seúl realizan su próximo ejercicio militar en territorio del sur.
30 de julio de 2013      por Carlos Peral        Sección Internacional Pyongyang amenaza con más tensiones

 

Corea del Norte amenazó con una nueva escalada de tensión si las fuerzas bélicas conjuntas de Washington y Seúl realizan su próximo ejercicio militar anual, programado para mediados de agosto en territorio surcoreano.

“Si el ejercicio se lleva a cabo, la coyuntura en la región pasará a ser impredecible y escalará al borde de la guerra” publicó el diario Rodong, perteneciente al Partido de los Trabajadores, brazo político del régimen de Kim Jong-un.

A mediados de agosto, aún sin una fecha específica, Corea del Sur y Estados Unidos planean celebrar las maniobras Ulchi Freedom Guardian (Guardián de la libertad Ulchi), con el objetivo de mejorar su defensa coordinada frente a la amenaza de Pyongyang, informó EFE.

La serie de ejercicios  se basan en simulacros de guerra real, asistidos por medio de un ordenador, su objetivo es reforzar la operatividad, la logística y las labores de inteligencia entre los dos ejércitos, además aparentará entre otros casos, la neutralización de armas de destrucción masiva norcoreanas.

El Ulchi Freedom Guardian que realizan en anualmente Estados Unidos y Corea del Sur desde hace casi cuatro décadas, supone presión para el régimen de Corea del Norte, que se siente amenazado por considerar que las maniobras son un ensayo de guerra contra su país.

El pasado domingo 21 de julio, el régimen norcoreano advirtió que la península coreana se sumirá en un “estado de catástrofe” si el ejercicio se lleva a cabo de nuevo este verano.

Estas nuevas amenazas se sitúan algunos meses después de que Corea del Norte protagonizara una serie de declaraciones hostiles sin precedentes durante marzo y abril, en contra de Estados Unidos y Corea del Sur, lo que elevó la tensión al máximo.

Durante esta campaña el régimen de Kim Jong-Un lanzó constantes amenazas de guerra, declaró nulos los acuerdos de paz y cortó las comunicaciones con el Sur, señalando como origen de la tensión las prácticas militares anuales de Seúl y Washington llevadas a cabo durante la primavera.