Emergencia nuclear en Japón

Después del terremoto de 8.9 grados, se registran problemas en el sistema de refrigeración de la central nuclear de Fukushima Daiichi; elevó 1.5 veces su nivel normal.
11 de marzo de 2011      por Constanza Izquierdo        Sección Internacional Emergencia nuclear en Japón

Luego del sismo de 8.9 grados Richter que sacudió Japón, la central nuclear de Fukushima, de la compañía Tokyo Electric Power, registra serios problemas en el sistema de refrigeración.

Debido a ello, se declaró una emergencia nuclear en Japón y las autoridades y expertos están trabajando porque este problema no trascienda a catástrofe.

Esta alarma nuclear se debe a que un reactor del sistema de refrigeración no se ha podido regularizar después del terremoto .

"Uno de los motores que alimenta el sistema de refrigeración ha fallado. Es relativamente alarmante porque debería haber funcionado correctamente", afirmó  José María García Casasnovas, vocal de la comisión de Energía del Colegio de Ingenieros.

Por esto, la temperatura del reactor y la presión del contenedor aumentaron: la presión es 1.5 veces mayor que lo que el contenedor soporta; y la cantidad de radiación es mil veces superior a lo normal, según informa la Agencia de Seguridad Industrial y Nuclear. Este sobrecalentamiento puede provocar una explosión.

Cuando se construyen plantas nucleares como ésta, "Los reactores se diseñan considerando datos históricos de los seísmos de la zona en que se van a construir (...) En Japón las nucleares están construidas para resistir terremotos de una intensidad alrededor de 7.5", explicó Juli Barceló, ex consejero del Consejo de Seguridad Nuclear, en España.

Debido a lo anterior, "el primer paso, ante la intensidad del terremoto, es decretar la emergencia para asegurarse de que no ha habido averías que desemboquen en fugas o explosiones", aseguró.

Por lo cual, las autoridades de Japón ordenaron una evacuación preventiva de las tres mil personas que viven cerca de la planta nuclear, mientras que Naoto Kan, primer ministro japonés, solicitó la evacuación de cerca de 40 mil personas que viven a diez kilómetros a la redonda de la central para evitar cualquier catástrofe.

Mientras tanto, el Organismo Internacional de Energía Atómica comunicó que, hasta el momento, no hay reporte de fugas radioactivas en Japón, que tiene 55 reactores que generan aproximadamente 30 por ciento del consumo de electricidad en el país. No obstante, como medida preventiva, se tienen en suspensión 11 de estos reactores.

"Parar las centrales ha garantizado que no haya explosiones, ahora deben inspeccionar que los sistemas de refrigeración y aislamiento de los reactores no han quedado afectados (...) lo lógico es que los reactores se mantengan parados hasta que hayan sido revisados uno por uno", afirmó Eduard Rodríguez- Farré, experto en radiobiología y miembro del Comité Científico de la Unión Europea.

Y explicó que "Las preocupaciones son: en primer lugar, explosiones como la que habría podido ocurrir en Fukushima. Después, que el terremoto haya podido causar algún resquebrajamiento en la vasija de los reactores que provoque emisiones de radiactividad al exterior".

Por su parte, Banri Kaieda, ministro de Economía, Comercio e Industria en Japón declaró "Estamos haciendo todo lo posible para encarar la situación". Al parecer, se planea abrir la válvula del contenedor del reactor para reducir la presión que no ha podido controlarse y evitar una explosión, aunque se liberará vapor radiactivo.

Sin embargo, Kaieda comentó que esta posible radiación de la Planta I de la central será de bajos niveles, por lo que la población está segura.

Estados Unidos ha mandado fuerzas aéreas cargadas de refrigerante para darlo a la central nuclear japonesa; Hillary Clinton, secretaria de Estado, señaló, "una de las centrales ha recibido una gran presión tan el temblor y no tiene suficiente líquido refrigerante. Los aviones de la USAF han podido entregarlo".

También, Yukiya Amano, director de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), expresó “La AIEA está lista para proporcionar ayuda técnica de cualquier clase, si Japón lo requiere”. Mientras tanto, los soldados de las Fuerzas de autodefensa –el ejército japonés- están en la central verificando la situación y debidamente protegidos.

Sin embargo, también la central nuclear de Onagawa se ha visto dañada, con una turbina del sistema de refrigeración incendiada; el problema no es el fuego, sino el mal funcionamiento del sistema.

"Pero Japón ha paralizado la central inmediatamente y parece que el resto de sistemas de seguridad funcionan según lo previsto. Ahora es primordial certificar que los circuitos de refrigeración y los reactores paralizados pueden seguir operando con seguridad", detalló  Casasnovas.

Y explicó que “por ahora se está sustituyendo la energía que producían los reactores afectados con plantas de gas líquido, aunque si se prorroga la situación de emergencia Japón quizá deba recurrir a otras fuentes energéticas".