El vicepresidente de Relaciones Corporativas y Estrategia de Volkswagen de México, Thomas Karig, al dar una ponencia en el Tecnológico de Monterrey, manifestó que la corrupción en las empresas impide el desarrollo de las mismas, pero esto puede revertirse con un sistema sólido de gobierno corporativo, esquemas de gestión de calidad, prevención en riesgos y sustentabilidad. 
 
En el caso de la armadora de Volkswagen en Puebla, dijo que desde 2004, el Código de Conducta implementado en sus instalaciones ha impedido que esta práctica sea casi nula. 
“El entorno exige que cada día más contemos con mecanismos de gobernabilidad y se asegure que no haga cosas que no debería hacer y ponga en riesgo no solamente la existencia de la empresa, sino además a sus proveedores, clientes y público en general”, subrayó. 
Calificó los actos de corrupción como pautas de conducta que atentan contra las leyes de una sociedad, ya sean públicas o privadas. 
 
Finalmente, habló del incumplimiento legal que existe en muchas empresas, particularmente en la normativa aplicada a los automotores. 
“No existe un control que establezca que un coche tenga que tener frenos de ciertas características, luces o cinturones de seguridad y ni hablar de las bolsas de aire, no las hay. En teoría, en México uno puede vender un coche con cualquier nivel de seguridad y se pueda hacer sin señalamientos”, concluyó.

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