Brigadistas de rescate urbano del Heroico Cuerpo de Bomberos de la capital poblana enseñaron a estudiantes de las diferentes carreras de la Facultad de Ingeniería de la BUAP, a realizar rescates de lesionados desde un segundo piso.

Como parte de las actividades de la Cuarta Semana de la Seguridad que realiza esta unidad académica, los brigadistas colocaron cuerdas en forma inclinada desde la azotea del Laboratorio Integral hasta la explanada de la facultad, para simular el rescate de heridos en camilla con lesiones aparentes.

Explicaron que las técnicas que manejan están certificadas, tal es el caso de los nudos, cascos y procedimientos de descenso. Se especificó que las cuerdas a utilizar resisten hasta dos toneladas, se clasifican por colores para un mayor control y dependiendo del peso del lesionado se podrían utilizar hasta 10 cuerdas.

Los elementos de seguridad emplean poleas en las cuerdas para dividir el peso de las personas y evitar daños en la cabeza en caso de caídas de hasta 10 metros.

Mientras se informaba sobre las anteriores especificaciones, personal del cuerpo de bomberos alistaba los pormenores para iniciar el simulacro de la evacuación de dos lesionados en camilla y los alumnos esperaban ansiosos ver en acción al grupo de rescate urbano.

El descenso inició y el equipo en tierra, conformado por cuatro brigadistas, tiró con fuerza de las cuerdas para descender de la azotea al herido en camilla; por su parte el equipo en la parte alta del edificio deslizó con cuidado una cuerda roja, sujeta en la parte superior de la camilla para ayudar en el descenso al equipo en tierra.

Más tarde, los brigadistas descendieron a una persona a la mitad de la cuerda y del edificio, para que un especialista hiciera un ascenso y llegara con el lesionado, con la finalidad de liberarlo de la cuerda que lo sujetaba, unirlo a su arnés y descender conjuntamente.

Este tipo de maniobra, explicaron los especialistas se llama rescate uno a uno, y por norma debe durar menos de cinco minutos debido a que el arnés impide la circulación de la sangre y la persona podría sufrir envenenamiento que lo llevaría a la muerte.

Con estas tres demostraciones finalizó la participación del cuerpo de rescate urbano, las cuales fueron aplaudidas por los alumnos de la Facultad de Ingeniería, quienes conocieron los detalles de tan noble labor.