Inician candidaturas independientes en EE.UU.

Gary Johnson, del Partido Libertario; Jill Stein, del Partido Verde y Virgil Goode del Partido de la Constitución, son los otros presidenciables en Estados Unidos.
23 de septiembre de 2012      por David Patiño Torres        Sección Internacional Inician candidaturas independientes en EE.UU.

En el proceso electoral que definirá al próximo presidente de Estados Unidos, además de Barack Obama y Mitt Romney, existen otros tres candidatos: Gary Johnson, del Partido Libertario; Jill Stein, del Partido Verde y Virgil Goode, del Partido de la Constitución.

Estos tres contendientes son clasificados como candidatos minoritarios o de terceros partidos y, aunque cuentan con registro oficial para la búsqueda de votos electorales, son relativamente desconocidos por la gran mayoría de los votantes potenciales.

A pesar de que este tipo de candidaturas históricamente carecen de posibilidades reales de ganar, sus postulaciones y la atención que generan en el periodo electoral sí son relevantes para promover sus causas e influir en la política norteamericana.

Del mismo modo, los partidos minoritarios buscan afianzarse entre el electorado estadounidense para después competir de manera más regional en contra de los partidos dominantes: el republicano y el demócrata.

La candidatura de partido terciario más importante en la historia reciente fue la de Ross Perot, quien en 1992 obtuvo 18.9 por ciento del voto popular e influyó seriamente en la elección en la que resultó triunfador el ahora ex presidente William Clinton.

En este sentido, analistas consideran George W. Bush ganó la presidencia en 2000 gracias a que, entre otras cosas, el candidato del Partido Verde, Ralph Nader, consiguió más de 100 mil votos en Florida, impidiendo así el triunfo en esa entidad del candidato demócrata Al Gore.

Gary Johnson es un empresario que gobernó Nuevo México entre 1995 y 2003 y que ahora busca la presidencia por el Partido Libertario tras competir sin éxito la nominación presidencial del Partido Republicano.

Se ha declarado promotor de la legalización de la mariguana, promete reducir y simplificar el pago de impuestos, reducir y limitar el gobierno, recortar el presupuesto militar y promover la no intervención en política exterior.

Johnson promueve las libertades civiles como el reconocimiento del matrimonio entre personas del mismo sexo y la práctica del aborto. Se opone a la regulación de Internet, a las inspecciones federales en aeropuertos y a la detención ilimitada de prisioneros.

Jill Stein es doctora especialista en salud graduada de la Universidad de Harvard y su planteamiento, de corte ambientalista, supone la creación de empleo en el campo de la energía renovable para atender el cambio climático.

En esta línea, propone recortar 30 por ciento el presupuesto militar para reorientar los fondos a actividades que atiendan las crisis de escasez de agua, de reforestación, de energía renovable y de contaminación marina y del aire.

En contraparte, Virgil Goode es de tendencias más conservadoras y con su candidatura en el Partido de la Constitución busca la defensa de los principios redactados en la Carta magna de Estados Unidos.

Goode fue congresista por un distrito de Virginia entre 1997 y 2009 gracias al Partido Republicano. Es abiertamente antiinmigrante ya que, entre sus postulados, pretende penalizar la inmigración ilegal y suspender todo tipo de inmigración a este país.

Defiende el derecho de los ciudadanos estadounidenses a la posesión de armas de fuego y se opone al aborto.