Seis curiosidades sobre Obdulio Muiñoz Varela

Con motivo del 95 aniversario del nacimiento de este renombrado deportista, Grupo Editorial Sexenio te presenta seis curiosidades sobre la vida de El Negro Jefe Varela.
20 de septiembre de 2012      por Gerardo Soriano        Sección Genio Seis curiosidades sobre Obdulio Muiñoz Varela

Obdulio Jacinto Muiños Varela fue un futbolista uruguayo a quien le apodaron El Negro Jefe, aunque fue más conocido como Varela, que era su apellido materno. Nació en la ciudad de Montevideo, Uruguay, el 20 de septiembre de 1917.

Varela desde joven jugó para el Club Deportivo Juventud, pasando en 1937 al equipo Montevideo Wanderers Fútbol Club de manera profesional. Durante su estancia en este equipo, que fue de seis temporadas, no tuvo una trascendencia deportiva importante. Al término fue transferido en 1943 al Club Atlético Peñarol, equipo con quien ganó casi de manera consecutiva seis campeonatos en los años de 1944, 1945, 1949, 1951, 1953 y 1954.

El Negro Jefe tuvo la oportunidad de ser seleccionado nacional al menos en 45 oportunidades, en donde pudo hacerse con nueve anotaciones. Portando los colores nacionales de Uruguay conquistó el campeonato sudamericano de 1942.

El debut de Varela en la selección de su país en 1939, estuvo plagado de emociones pues fue mientras se realizaba el torneo sudamericano más importante, a saber, la Copa América, en donde se tuvo que ver la cara ante Chile en un partido que culminó con el triunfo uruguayo con un marcador de tres golas a dos.

Éste jugador es mundialmente recordado por haber sido el capitán del equipo uruguayo que pudo obtener el mayor título internacional existente en el balompié: la Copa Mundial, misma que consiguió en un férreo encuentro ante su similar de Brasil, quien organizo en el año de 1950 dicho torneo y a quien le ganó el encuentro final en un incidente que ha sido denominado como el Maracanazo, la tragedia más grande que haya sufrido el futbol brasileño.

En este mundial, el cinco de Uruguay animaba a todos sus compañeros de equipo, infectando de un ánimo exacerbado a sus compañeros cuando veía sus rostros acongojados, llenos de presión, temor y nerviosismo momentos antes del encuentro mientras permanecían en el túnel de vestuarios donde podían escuchar y sentir el ruido ensordecedor de los 203 mil 850 espectadores que animaban sin parar a Brasil en el legendario estadio Maracaná.

No piensen en toda esa gente, no miren para arriba, el partido se juega abajo y si ganamos no va a pasar nada, nunca pasó nada. Los de afuera son de palo y en el campo seremos once para once. El partido se gana con los huevos en la punta de los botines", les expresó de manera imperativa a sus compañeros.

Varela participó durante el mundial de Suiza 1954 en donde no pudo su selección repetir la hazaña hecha cuatro años antes, sin embargo, mientras él estuvo en el campo, la selección de Uruguay no fue derrotada en su trayectoria mundialista.

Con motivo del 95 aniversario del nacimiento de este renombrado deportista, Grupo Editorial Sexenio presenta seis curiosidades sobre la vida de El Negro Jefe Varela.

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- A Varela, por su ímpetu, empuje y férrea voluntad que le contagió a sus compañeros seleccionados, se le atribuye el origen la denominación de la garra charrúa a su seleccionado nacional.

- Durante la final en Brasil 1950, tras una acción que Varela consideraba como fuera de lugar, tomó el balón bajo el brazo, logrando desconcertar a los locales y calmar su euforia; protestó al árbitro del encuentro un fuera de juego inexistente en contra de su equipo, llegando al grado de pedir un intérprete para poder comunicarse con el colegiado.

- Varela fue un jugador nada afecto con los reflectores, motivo por el cual dio muy pocas entrevistas al grado de declarar que "en los periódicos sólo hay dos verdades: el precio y la fecha".

- Cuando jugaba para el equipo de Peñarol, mismo que firmó su primer contrato durante ese periodo para llevar publicidad en la camiseta, Varela se negó a llevar puesta la casaca de su equipo con publicidad, alegando que "ya había pasado el tiempo en el que a los negros nos señalaban con argollas".

- Durante un encuentro sostenido entre su equipo Peñarol contra el Nacional, un jugador de su equipo cometió una falta, motivo por el cual Varela le dijo un árbitro lo siguiente:

"Si alguno de mis futbolistas da una patada como la que aquel señor acaba de dar, le ruego que lo expulse, porque en mi equipo un jugador que pega así no merece seguir en la cancha".

- El Jefe Negro, al término del mundial brasileño prefirió celebrar el título por cuenta propia en los bares de Brasil bajo la incertidumbre de que los pobladores, ávidos aficionados al futbol y a quienes recientemente les habían derrotado a su selección, pudieran arremeter en su contra.

"Cuando me reconocieron, pensé que me iban a matar. Por suerte fue todo lo contrario, me felicitaron y nos quedamos bebiendo juntos", declaró en una ocasión Varela.

A propósito de esta peculiar celebración del título mundialista, Eduardo Galeano, escritor uruguayo, nos trae a colación la anécdota extendida de Varela, como sólo un latinoamericanista y "mendigo del fútbol" puede hacerlo: