Un total de 20 productores de Ajalpan, comunidad del municipio de Tehuacán, conforman a la primera cooperativa de artesanos dedicada a la producción de cestos de carrizo en México, que contará con apoyo del Tecnológico de Monterrey, Campus Puebla para ingresar a los mercados internacionales, promover el comercio justo y desarrollar productos innovadores.

Hilda Ortiz, coordinadora de Incubadoras Sociales Zona Centro, comentó que la universidad colaborará con la comunidad a través de asesorías relacionadas con el desarrollo del plan de negocios, la constitución legal de la cooperativa, página web, catálogo de ventas y definición de la cadena de valor.

“La idea es proporcionar los productores herramientas que les permitan ser competitivos para que formen parte fundamental de la producción mundial de cestos, que hoy día genera una utilidad de un millón de dólares anuales”, dijo Ortiz.

Además, el proyecto busca que los artesanos comercialicen sus productos a un precio justo y sin intermediarios, pues en ocasiones venden las artesanías llegan a elevarse hasta un 100 por ciento de su costo original, mencionó.

Un caso que ejemplifica esta situación es el de Anastasio Abril Rodríguez, artesano de Ajalpan, quien vende una quesera de 22 centímetros de diámetro en 12 pesos al intermediario; mientras éste la llega a comercializar en 25 pesos.

 

Situación actual de Ajalpan

Según datos del Instituto Nacional para el Federalismo y Desarrollo Municipal,  Ajalpan ocupa el lugar 440 en cuanto al índice de marginación a nivel nacional , de 2487 municipios.

Así mismo, el 43 por ciento de la población con edad de 15 años o más no ha concluido la primaria.

En materia de salud, de los 54, 750 habitantes, 38,037 no tienen acceso a la seguridad social; es decir, 69 por ciento de la población. Y el nivel proyecto transversal y de responsabilidad social.

Para contrarrestar el contexto actual del municipio, 65 alumnos serán los responsables del proyecto que elaborarán a través de las materias de Formación para el Desarrollo del Liderazgo Emprendedor, Proyecto Integrador de Tecnologías Computacionales y Proyecto de Diseño VI, pertenecientes a las Escuelas de Negocios y Estrategia, Tecnologías de Información y Electrónica, así como Arquitectura, Artes y Diseño.

Esto como parte del programa de Transversalidad del Tecnológico de Monterrey, el cual busca que la formación ética y ciudadana se incorpore en los cursos de especialidad de distintas disciplinas como labor complementaria a las materias curriculares de ética y ciudadanía.

 

El mercado de la cestería

Los coordinadores del plan de negocios, Alejandro Villanueva Zacarías, alumno de Ingeniero en Negocios y Tecnología (INT), y Mara Patricia Tavernier Morales, alumna de Licenciado en Negocios Internacionales (LIN), mencionaron  que hoy día el mercado de la cestería hecha a base de carrizo en México está distribuido en los estados de Puebla, Chiapas, Hidalgo, Guanajuato, Oaxaca y Veracruz.

Mientras que Jalisco, Oaxaca, Sonora y Veracruz compiten con el uso de materiales como mimbre, palma y ajath.

Y para poder hacer frente a esta competencia, los alumnos brindarán la asesoría para que los productos posean un valor agregado que los diferencie de los estados mencionados.

El diseño será uno de los factores que genere este valor y ventajas como la experiencia en la creación de artesanías, acceso a la materia prima, calidad de los productos y disposición a adaptarse a las necesidades del mercado.

 

Vislumbran el futuro en comunidad

Ante los datos que reflejan la situación actual de municipio, los  artesanos están conscientes que la única forma de salir del retraso económico de la región es trabajar unidos. Pues, como comentó Abril Rodríguez, no es posible depender únicamente de los apoyos gubernamentales.

“En México existe mucho egoísmo y eso es lo que nos impide progresar, es necesario cambiar de mentalidad, lo que significa unirnos y prepararnos para que nuestros productos puedan exportarse y ser únicos en el mercado. Pero sólo unidos lo podremos lograr”, expresó.

Así en Ajalpan los artesanos conciben que tanto un niño de seis años, un ama de casa, un adulto mayor y un jefe de familia pueden trabajar en el negocio de los cestos.

Casos como el de María de los Ángeles Tecua Flores, que estudia tercero de secundaria, Lina Abril Venancio, ama de casa y madre de  siete hijos, demuestran que a pesar de tener distintas actividades también son parte de la cadena productiva.

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