Si bien tengo más que presente dónde quedé en mi columna anterior, no puedo cumplir con lo prometido sin antes comentarles sobre una publicación de Luis Miguel en sus sitios oficiales. Dicho posteo generó revuelo entre los fans, pues se especula con que posiblemente las últimas publicaciones tengan que ver con un futuro trabajo discográfico. Solo el tiempo se encargará de confirmarnos, o no, esta sospecha, y créanme que si resulta afirmativo moriré de la emoción, porque hace un buen tiempo deseo y pido un disco duets tributo a Luis Miguel con artistas de gran talla, por supuesto.

En mis primeras columnas, allá por el año 2011, escribí respecto a los duetos en los que incursionó ‘El Sol’ con la escocesa Sheena Easton, la estadounidense Laura Branigan, y las mexicanas Lucero y Rocío Banquells, y recuerdo haber expresado ya mi anhelo de escucharlo cantar junto a voces emblemáticas de la música. En aquel escrito hablé acerca de un fuerte rumor que aseguraba que Luis Miguel y Celine Dion, mi cantante favorita femenina, por cierto, habían grabado una canción juntos, pero con el correr de los años jamás se confirmó. Durante todo este tiempo albergué la esperanza de ver materializado este gran sueño, y tal parece que ese día llegó cuando el pasado lunes nos sorprendieron con esta publicación:

Se habrán percatado de mi expresión cuando escribí “Tal parece”, puesto que hasta el momento ninguna fuente oficial lo ha confirmado, pero, en base a conjeturas, creo que podríamos estar frente a aquel dueto del que tanto se habló en la década de los ’90. Paso a compartirles las hipótesis para que saquen sus propias conclusiones: en esta canción Luis Miguel interpreta fragmentos de la canción “Somos novios”, versión extraída de su trabajo discográfico “Segundo Romance”, y Celine Dion nos deleita con la interpretación de “It’s impossible”, versión en inglés de dicha composición. De inmediato nos dimos a la tarea de investigar a esta gran artista, debíamos averiguar si había grabado esta canción para alguno de sus discos o proyectos porque, de ser así, solo podría tratarse de un montaje de audios. Fue una muy grata sorpresa no encontrarla en su vasta discografía, razón que nos hizo pensar que esta grabación en estudio solo se hizo para esta ocasión. Otro indicio que nos llevó a la misma conclusión fue oír a Celine Dion contando acerca de la invitación que le había propiciado el mismísimo Luis Miguel, quien se contactó para proponerle cantar juntos justamente esta canción, con el fin de incluirla en su nuevo álbum. Se desconoce la razón por la cual no se incluyó en su momento, pero seguramente habrá razones más que poderosas.

Cabe destacar que “Somos novios” fue escrita por el cantautor Armando Manzanero, a principios del año 1960, y grabada por él mismo en 1968. En 1970 es traducida al inglés por Sid Wane y grabada por Perry Como, quien la convirtió en un gran éxito y la volvió popular a nivel internacional.

De momento no podemos saber si realmente estamos en lo correcto, pero sí puedo asegurarles que he visto concretado gran parte de mi sueño, y digo “parte” porque quisiera escucharla cantar en español en el deseado disco duets, tributo a Luis Miguel, que tanto añoro.
Ahora sí procederé a cumplir mi promesa de contarles respecto a los encuentros que tuvo Marthita con ‘El Sol de México’, fuera del escenario, claro está, y lo haré respetando la cronología de los hechos.

En el año 2002 Martha viajó a Lima, Perú, para presenciar un concierto junto a su alma gemela, Lucy Gómez Sánchez. Todavía eran épocas en las que Luis Miguel se reunía frecuentemente con sus fans, pero en esa ocasión estuvo complicado porque llegaba a la ciudad el mismo día del concierto y se iba justo después de terminar. Pero como las intenciones estaban, la asistente les propuso verlo en el aeropuerto minutos antes de su partida. Así fue como durante la última canción, esta persona buscó a la presidenta y vice del club para subirlas a una camioneta con destino al aeropuerto. Marthita estaba junto a Lucy en ese preciso instante, así que, ha pedido de su querida amiga, fue la encargada de reunir a los otros miembros del club y llevarlos por cuenta propia hacia el destino final: el ansiado aeropuerto. Así fue como Martha los condujo hacia un taxi, y juntos sobornaron al conductor para que los lleve lo más rápido posible. Marthita, siempre tan ocurrente, tuvo la gran idea de sacar un pañuelo blanco por la ventana del automóvil, y con la frase “Mujer embarazada” avanzaron con prisa y sin pausa. Por suerte llegaron a tiempo, aún estaba el avión privado de Luis Miguel y las camionetas en la pista, pero se encontraron con un grave problema: por más súplicas del equipo de ‘El Rey’, las autoridades aeroportuarias no iban a dejar ingresar a nadie hacia aquel sector. Lucy estaba en el avión, literalmente llorando porque Martha y los miembros de su club estaban afuera, y se lo dijo a Luis Miguel cuando trababa de calmarla pensando en que sus lágrimas eran fruto de la emoción por verlo. Cuando el mánager le propuso a Miky asomarse y saludarlos desde el avión, éste lo desestimó de inmediato y expresó: “¡Imposible! yo los quiero saludar de mano”. Realmente se mostró preocupado y compungido ante esta situación, y una vez más demostró cuánto lo importan sus fans al ordenar preparar las camionetas para dirigirse hacia el lugar donde se encontraban. Los miembros del club, quienes aguardaban por un milagro, se sorprendieron al verlo aproximarse porque ya habían perdido todo tipo de esperanzas. Cuentan que fue un momento inolvidable, en el que Miky se encargó de saludar de mano a cada uno de ellos, e intercambiar besos y unas cuantas palabras.

El siguiente encuentro se suscitó en la rueda de prensa del álbum “México en la piel”, en Ciudad de México, cuando tuvo el bonito detalle de recibir a un grupo de fans luego de aquella conferencia. Marthita relató que estaban súper emocionadas, que pudieron platicar un ratito con él, que se mostró muy cariñoso con cada una de sus fans, y que pudieron tomarse esta fotografía grupal que aquí vuelvo a compartirles.

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Al poco tiempo Martha viajó a Las Vegas a los últimos conciertos de esa gira, destino que por cierto frecuentaba solo para ver a Luis Miguel. Una de aquellas noches, recordemos que se presenta en concierto durante algunas fechas cada septiembre, se topó con ‘El Rey’ en un hotel de esta ciudad que nunca duerme. Estaba acompañada por amigas fans españolas, cuando muy entrada la noche divisaron a uno de los guardaespaldas de Luis Miguel y a su mánager en la sala del casino. No habían terminado de asimilar esta situación cuando vieron que Miky se preparaba para emprender la retirada justo en su misma dirección. A estas alturas no solo ellas se habían percatado de su presencia, y esto ocasionó una gran aglomeración de gente. Cuenta Marthita que cuando Luis Miguel pasó cerca suyo solo atinó a gritarle “Soy Martha”, y que de inmediato detuvo la marcha y regresó a su encuentro para estrecharla entre sus brazos, abrazo que se prolongó por varios minutos. En este instante se susurraron muchísimas cosas al oído y, como siempre, se profesaron cariño mutuo. Al otro día nuestra generala fue la invitada especial en su concierto.

El último encuentro, mi favorito, se dio en el año 2012 en Ciudad de México. Marthita regresaba del Festival de Viña del Mar acompañada por una fan chilena, Paola, que viajaba para proseguir con el tour de Luis Miguel, conciertos con los que inauguraría el Arena Ciudad de México los días 25 y 26 de febrero. Pero antes de continuar necesito contarles que Paola tuvo un percance saliendo de la Quinta Vergara, recinto donde se lleva a cabo anualmente el festival, el que la obligó a viajar muy dolorida y a tener que visitar un médico apenas aterrizara. El médico le diagnosticó un esguince de tobillo, y le recetó reposo más una bota ortopédica. Como podrán sospechar, ella prometió cumplir con lo segundo pero de ninguna manera con aquel reposo, pues había viajado expresamente para asistir a los conciertos y no podía perdérselos por nada del mundo. Así fue como Martha, la mejor anfitriona, la acompañó y auxilió en todo momento, y justamente fue en una de esas diligencias donde se produjo este famoso encuentro que pasaré a relatarles.

Resulta que Paola siempre se queda en los mismos hoteles donde se hospeda Luis Miguel, y esta no fue la excepción. Una tarde Marthita la fue a buscar para llevarla de paseo, pero debía subir hasta su habitación para ayudarla a bajar porque tenía que evitar pisar con el pie afectado. Al salir juntas de la habitación, e ingresar al ascensor, Paola se dio cuenta de que no llevaba abrigo, así que le pidió a su amiga que la esperara allí puesto que lo tomaba de inmediato. En esa fracción de segundos a Marthita se le cerraron las puertas del elevador, y solito comenzó a subir. Cuando llegó al piso requerido y se abrieron las puertas del paraíso, digo, del ascensor, no podía creer lo que sus ojos le devolvieron. ¿Adivinen quien arremetió hacia adentro, con un guardaespaldas de cada lado, pensando en que estaba vacío?, si piensan que fue el señor Luis Miguel ¡acertaron!

Cuando él levantó la mirada también se sorprendió al verla, y no saben qué gusto le dio –a esto le llamo estar en el momento justo y en el lugar preciso. Los dos se abrazaron muy fuerte, conversaron un ratito, y luego él hizo un paso hacia atrás para que ella continuara su camino. Martha tenía la cámara de fotos en su bolso pero no atinó a sacarla, y es comprensible cuando uno prioriza la posibilidad de hablar un ratito sin incomodarlo.

Sin dudas Dios le concedió estos encuentros porque realmente lo merecía, por quererlo, cuidarlo, y respetarlo tanto con un cariño verdaderamente incondicional.

Justo hoy hace un mes de tu partida Marthita, ¡Cómo se te extraña amiga! Aún me cuesta asimilarlo. Gracias por tu legado.

Vives presente en mi corazón por siempre.

Euge Cabral