Como era previsible, la superioridad numérica de Senadores Republicanos (excepto Mitt Romey) declaró No culpable a Donald Trump de los cargos comprobados de abuso de poder y obstruir al Congreso, y para mi concepto omitir haber operado forzando a un gobierno extranjero desprestigiar a un candidato opositor, para beneficiarse electoralmente.

Aun cuando el Senado lo absuelva declarándolo inocente, una opinión pública mundial y no menos de 49% de norteamericanos lo consideramos culpable, un antecedente deshonroso que durará mientras viva y quedará en la historia como un baldón.

Por más acciones triunfalistas de Trump luego de su exoneración, no sólo en la Union Americana, además en todo el mundo a Trump se le tiene como un ser ABOMINABLE (underlightful o damnabily)
y asi pasará a la historia, y ahora con un ego enorme, al festejar "su triunfo" adelanta su anhelo de lograr una presidencia vitalicia y quedarse en el poder hasta que muera, tal deseo lo plasma en un logotipo que empieza a circular (4ever=fourever:  siempre) .

Jactancioso desde siempre, hoy que la vida le sonrie olvida que el destino impredecible evoluciona por ello la sentencia popular de "los carniceros de hoy, serán las reses de mañana y que en polìtica no hay nada seguro". Si no ha ganado reelegirse, ¿cómo pensar en Presidencia vitalicia?

Trump por si mismo es su propio enemigo, sus constantes desplantes esquizofrénicos le han ganado enemigos en todo el mundo actuando como Emperador y sí, es un hombre poderoso, pero no hay enemigo pequeño, y otra sentencia popular, "el valiente vive hasta que el cobarde quiere". No ganará siempre.

Los protestantes norteamericanos de Philadelphia, el valiente senador Mitt Romey, único republicano que no se sumó a la cargada fake de senadores cómplices que absolvieron a Trump, son un ejemplo de que no todo mundo aplaude al abominable presidente deshonesto.