Quisiera comenzar esta columna felicitando a Luis Miguel y a todo su equipo por la reciente nominación a los Pollstar Awards 2019, en la categoría “Best Latin Tour”, ceremonia anual en la que se honra a artistas y profesionales en la industria de conciertos. Estamos muy orgullosos por la cantidad de reconocimientos recibidos para esta gira en la que rompió records de recaudación y asistencia.

La melancolía me tomó de rehén estos días que pasaron, y debo admitir que aún no he logrado librarme de ella. Es que me asaltaron los recuerdos de aquellos maravillosos e inolvidables momentos que viví entre el 9 y el 18 noviembre de 2018, junto a Luis Miguel y a mis amigas en México, remembranzas con las que me transporté a esos días de ensueño. Los que me siguen en mis espacios personales en las redes sociales seguramente me acompañaron en este viaje que realicé al pasado, pues he ido compartiendo imágenes y crónicas de los instantes más importantes de esa aventura en tierra azteca. Tengo plena certeza de que esta nostalgia se ve acrecentada porque empieza a notarse la ausencia de Luis Miguel en nuestras vidas, puesto que en lo personal lo estoy extrañando muchísimo. Por supuesto que se hace aún más difícil de transitar este momento cuando no hay fecha certera respecto a su regreso a los escenarios, pero guardamos la esperanza de que el 2020 nos sorprenda con la noticia de nuevos conciertos. Mientras tanto tenemos la suerte de palear esta espera con el descubrimiento de nuevas historias de fans, quienes no dejan de sorprendernos a la hora de expresar su admiración y cariño a Luis Miguel. Eddy es uno de ellos, lo conocimos en la publicación anterior, y si pensaban que vivía esta pasión de una manera muy particular por ese automóvil tributo a ‘El Sol de México’, espérense a descubrir otras peculiaridades dignas de admirar en este nuevo relato: 

En un par de ocasiones Eddy, junto a su familia, ha visitado la estrella de Luis Miguel en el Paseo de la Fama en Hollywood Boulevard (California), para que el consentido de la casa vaya conociendo más acerca del artista que inspiró su nombre. En la primera visita el pequeño tenía menos de un año de nacido, mientras que en la última -el año pasado- ya tenía tres años de edad. Un dato curioso es que cada vez que visitaron la estrella lo han hecho uniformados con el mismo vestuario, prendas en las que portaban orgullosos el nombre “Luis Miguel”.

Continúa Eddy contándonos: “Tuve la oportunidad de adquirir un disco firmado por Luis Miguel, con una tasa del merchandising oficial, pero no cualquier disco sino el que le otorgó Warner Music por haber vendido 300 mil copias de ‘México en la Piel’. Estos ocupan un lugar muy especial en una de las paredes de mi casa, junto con otros reconocimientos similares para ‘Cómplices’, ‘Te Necesito’, y ‘Amarte es un Placer’”.

Muchos de los objetos personales de la familia Aguilar Gallardo están identificados con el logo “LM”, el que puede apreciarse en abrigos, guantes, playeras, gorras, toallas, batas de baño, bolsos, monos deportivos, maletas y botas de cuero, entre otras pertenencias.

Asimismo disponen de un juego de mantelería que decora la mesa del comedor en fechas especiales, o cuando hay invitados, con las emblemáticas “LM”, y si el menú del día incluye carne asada la misma será marcada con las mencionadas iniciales a través de un sello de metal diseñado para tal fin. Es decir, en la casa de los Aguilar se oye, respira, canta y hasta se come con Luis Miguel, ¡literalmente hablando!

Hasta el propio Mariachi Vargas fue testigo del ambiente “Luismiguelero” que se vive en el hogar de los Aguilar, cuando aceptó una invitación de Eddy para cenar en casa aprovechando la estadía del grupo por la gira junto a Luis Miguel en Houston, el pasado 27 de junio.

Cuenta que fue una velada muy hermosa e inolvidable, que los amigos del Mariachi Vargas conocieron personalmente el coche y quedaron fascinados. Eddy y su esposa vivieron un momento especial cuando el grupo les dedicó ‘El Balajú’, puesto que es la canción que más les gusta de esta última producción discográfica. Luego, muy emocionado, resaltó que se fueron todos juntos al concierto.

Añadió que hasta la fecha ha asistido al menos a doce conciertos de su ídolo y todos han sido en Estados Unidos, especialmente en Texas (San Antonio, Corpus Christi y Houston) y en la ciudad de Las Vegas (Nevada). Cuando vivió en México no tuvo oportunidad de ir a ningún concierto ante la falta de recursos económicos, pero cuando consiguió un trabajo reunió el dinero para comprar un boleto y lo vio por primera vez en Houston. Así recuerda su primera experiencia: “Mi primer concierto fue algo mágico, grandioso, memorable e indescriptible. ¡No lo podía creer! fue en el Compaq Center, yo estaba en las primeras filas cumpliendo un sueño justo en frente del escenario, cuando de pronto se iluminó el lugar y comenzó a sonar la música. En ese instante irrumpió Luis Miguel cantando magistralmente con una voz potente e inigualable, fue muy emocionante verlo tan elegante e impecable portando un smoking negro cruzado, el cabello muy bien cuidado, bailando al ritmo de la música y haciendo esos movimientos que lo caracterizan, como aquellas pataditas voladoras. Realmente fue algo increíble, maravilloso y único, lo que me llevó a prometer no faltar a ningún concierto en Texas.”

¿Cómo llegó Luis Miguel a la vida de Eddy?, él mismo nos lo cuenta: “Fue un glorioso día en el que, siendo apenas un chaval en los inicios de los años noventa, estaba en casa descubriendo discos de acetato, poniéndolos y quitándolos del tocadiscos. Entonces vi uno que me llamó la atención, en la portada decía ‘Luis Miguel 20 años’, porque no sabía cómo había llegado hasta ahí. Decidí escucharlo y cuando empezó a sonar la música me agradó, así que dejé que siguiera su curso. Todo iba normal hasta que escuché ‘Tengo Todo Excepto A Ti’, flechazo que me conectó directamente con ‘El Sol’, como sucede con el amor a primera vista. ¡Qué temazo por Dios! De hecho es una de mis canciones preferidas”.

De allí en adelante Eddy comenzó a interesarse más por la vida de su ídolo musical, con decirles que a veces no quería ir a la escuela porque en los programas de chimentos iban a hablar de Luis Miguel y no quería perdérselo. Al poco tiempo se enteró que ‘El Rey’ vendría a presentarse en su ciudad natal, Tampico, y se emocionó mucho al pensar que podría verlo. Pero nadie en casa lo quiso llevar, pues era muy chico para asistir solo, y lo lamentó muchísimo.

Luego vino la adolescencia y con ello la escuela secundaria, donde siguió creciendo su admiración por el artista, hasta el punto de cantar e imitar ante sus compañeros de clases los particulares movimientos que realizaba Miky en sus conciertos. Eddy afirma: “¿A esa edad quién no quería ser Luis Miguel? ¡Sí era un hombre que lo tenía todo! Voz, fama, mujeres, elegancia y dinero. Además, viajaba por todo el mundo”.

Destaca que siempre le llamó la atención su impecable forma de vestir, la elegancia que lo distingue, sobre todo los trajes que usa. Por ello lo tiene como un referente al momento de buscar un atuendo para asistir a una cita, evento importante, o simplemente a la hora de renovar su vestuario. “Luis Miguel es para mí un estilo de vida”.

Por supuesto que Luis Miguel estuvo presente en su matrimonio, no físicamente pero si a través de sus canciones, cuando Eddy le pidió a la banda musical que contrató para animar la velada de su boda, que no solo interpretara sus propias melodías sino que además incluyeran temas de ‘El Sol’, solicitud que fue cumplida al pie de la letra.

Eddy recuerda un concierto con mucha emoción y es aquel en el que estuvo presente, hace unos cuantos años atrás, en el Toyota Center de Houston para el que compró un boleto en cuarta fila. Casualmente esa noche coincidió con un amigo suyo que era policía y estaba trabajando en la seguridad, quien aprovechó en una ocasión para mejorar su ubicación trasladándolo hacia una esquina de la primera fila. Recuerda verlo desde allí más de la mitad del concierto, hasta su finalización, y que Luis Miguel estaba tan elegante e impecable como de costumbre, que se ocupó de recorrer todo el escenario cantando y bailando, mientras la gente lo ovacionaba sin cesar. Que al acercarse a su sector había fans que gritaban, aplaudían y le decían cosas, entusiasmo que lo animó a unírseles puesto que para ese tiempo aún era muy tímido. Armado de valor doblegó la apuesta haciéndole gestos, mofas y caras al cantante, gracia que fue correspondida con una sonrisa de agrado. En uno de los momentos en que Miky se acercó de nuevo, motivado por la gran admiración que siente por el artista y su manera de vestir, aprovechó la oportunidad para pedirle (con una seña) que se quitara la corbata y se la entregara, solicitud a la que Luis Miguel respondió con un gesto de aprobación, indicándole que más tarde se la daría.

El show continuó su curso y Eddy pensaba que el artista en cualquier instante se quitaría la corbata para aventarla al público, pero antes que esto ocurriera sobrevino la pausa para cambiarse de vestuario. Eddy aprovechó la oportunidad para pasar por una reja, situada al lado del escenario, y mientras lo hacía comenzó a sonar la música que marcaba el regreso de Luis Miguel al escenario. De pronto vio pasar a ‘El Rey’ y éste, que no esperaba verlo en ese lugar, detuvo su marcha y regresó a su encuentro para estrechar fuertemente su mano. Mientras esto sucedía, con una gran sonrisa acompañada de una tierna y pícara mirada de agradecimiento, le entregó la corbata en tanto el recinto casi se vino abajo por la algarabía que formaron los asistentes, pues aquella escena fue transmitida por las pantallas del Toyota Center. Al terminar el show Eddy paso a ser toda una celebridad, pues los fans lo buscaron para tomarse fotos con él y la corbata, prenda que hoy engalana la sala de su casa en una hermosa enmarcación. Eddy afirma: “¡Es uno de mis más preciados tesoros! Es de color negro y tiene grabado en la parte posterior el nombre ‘Luis Miguel’ en letras blancas, y está perfumada. Fue un momento muy especial e inolvidable recibir la corbata de sus propias manos”.

Continuará…