Como miles de centroamericanos que huyen de la pobreza y la violencia que azota la región, Óscar, Tania y Valeria salieron de El Salvador con rumbo al norte. Su objetivo era llegar a Estados Unidos, pero para eso tenían que sortear varios obstáculos. La última gran prueba era la frontera con México. Cruzando pedirían asilo político. El proceso no es rápido por lo que decidieron que lo mejor no era cruzar el puente a pie sino nadando el caudal que divide ambas naciones. La historia le dio la vuelta al mundo. Varios fotógrafos capturaron con sus lentes como padre e hija, de menos de dos años, se ahogaban. Las fotos fueron compartidas por miles en redes sociales. Fue la portada de todos los diarios. La crisis migratoria en una foto.


Óscar Martínez y su hija Valeria, teniendo a su esposa Tania Avalos de testigo, vieron sus sueños desvanecerse, no puedo imaginar el drama del momento. Tania vio a su esposo e hija morir a las orillas del río en Matamoros, Tamaulipas. Oscar metió a su hija entre su camisa, Valeria aferrada a su papá le abrazaba el cuello. Del otro lado sus vidas cambiarían, era la premisa. Nunca hubo esa tierra prometida de la que tanto se habla y escribe. El dolor de la esposa y madre fue una fusión de sentimientos, frustración e incertidumbre. No están en su país y muy lejos de casa. Ahora ella regresaría con dos cadáveres, sin llegar a Estados Unidos y con el miedo de afrontar de nuevo la realidad que habían dejado atrás en El Salvador en pasado mes de abril. Este solo es una historia de miles de migrantes que quieren dejar sus países no por gusto sino por necesidad.


Con el nuevo plan de Donald Trump, los migrantes verán mas difícil su acceso a Estados Unidos. El gobierno de López Obrador trabajará junto con el gobierno estadounidense para evitar que sean miles de salvadoreños, hondureños o de otras naciones quienes intenten usar a México de trampolín para llegar al otro lado. Las visas cada vez serán menos, los solicitantes de asilo tendrán que esperar meses o años. Esto solo será un generador de más tragedias como la de Oscar y Valeria. Al verse con más trabas, intentaran todo. Cruzar el río por Laredo o Ciudad Juárez, cruzar el desierto de Arizona por Nogales, enfrentarse a un muro en Mexicali o Tijuana. Por donde sea será todo un desafío. La nueva Guardia Nacional hará su parte desde Chiapas hasta los estados al norte. Todos necesitaran identificarse. Se vienen tiempos difíciles e inéditos para la ola migratoria que se está viviendo.


Siempre será un tema delicado cuando se habla de migración. Muchos a favor y muchos en contra. Ningún gobierno quiere que sus habitantes dejen su país de origen. El tema migratorio divide a familias, siempre falta o el padre o la madre o los dos. La foto de Óscar y Valeria Martínez es solo uno de muchas más que han existido y otras tantas que habrá. Morir así no se le debe desear a nadie. Se supo de un grupo privado de Facebook de agentes de migración de Estados Unidos que usaban este tipo de fotos para burlarse. Eso no es válido en ninguna parte. Los que hemos emigrado lo hacemos porque deseamos tener una vida mejor. Algunos logran su objetivo. Muchos se quedan a medio camino. La crisis migratoria sigue y también el horror de lo mucho que sucede en esas rutas de la muerte. El dolor de toda una familia es el dolor de toda una nación. Y habrá mas, eso es lo más triste de esta historia.

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