La situación que se vive en la capital poblana y la zona metropolitana es insostenible, vivimos un momento de completa inseguridad debido a que las autoridades no están haciendo su trabajo y nos han dejado como ciudadanos en un estado de desamparo, especialmente la presidenta municipal Claudia Rivera Vivanco.

Rivera Vivanco llegó a la Presidencia Municipal no por méritos propios sino por el efecto López Obrador, ya que en su currículum sólo destaca que fue presidenta de una Comisión de Igualdad en MORENA; digamos que se sacó la lotería sin comprar boleto pero no sabe qué hacer con el premio.

Al inicio de su gestión había optimismo en su desempeño, sin embargo con el paso de los meses la alcaldesa ha demostrado inexperiencia, incapacidad y falta de personalidad además de soberbia; lo peor es que se rodeo de un equipo con las mismas características.

Aunque muchos apostaban por un gabinete apartidista y lleno de expertos y profesionales como el conformado por el Gobernador Interino, ella simplemente parece que no se deja ayudar.

El sábado pasado una madre perdió la vida tras un asalto, mientras se detuvo en una Farmacia Guadalajara, cuando iba camino a que su hija aplicara el examen para ingresar a la BUAP, este hecho es la muestra del porqué hoy los poblanos y poblanas tienen miedo de salir a trabajar, a estudiar a divertirse.

La ineficiencia de la alcaldesa ha provocado que en el Congreso del Estado se formalice una solicitud para revocarle el mandato, abriendo la posibilidad de que sea alguien más quien asuma la responsabilidad que ella no ha podido cumplir.

Es necesario reconocer sin fobias ni filias, que el tema de la inseguridad no es nuevo, se trata de un cancer que crece desde la administración de Eduardo Rivera, pasando por la de Tony Gali y finamente con Luis Banck sin embargo se ha desbordado con la administración de Claudia Rivera y es muy probablemente porque las bandas delincuenciales se han dado cuenta de que Rivera Vivanco no tiene ni idea de los que significa la estrategia.

Lo que sucedió el sábado no es cosa menor, una madre de familia asesinada mientras se detiene hacer compras en una farmacia a pesar de no oponer resistencia al asalto. Debo confesar que ese mismo sábado yo acompañé a mi sobrina quien también presentó su examen de admisión a la BUAP y casualmente me detuve también en una farmacia, lo que quiero decir es que todos somos vulnerables a esta inseguridad que nos rodea y que nadie hace nada por detener.