¿Qué le aportará Ana Teresa Aranda Orozco a la candidatura de Enrique Cárdenas Sánchez? Los propios militantes del PAN consideran que nada, al contrario, la consideran como un ave de mal agüero. Y es que de la noche a la mañana la “Doña” reapareció en la escena mediática y acompañó a su candidato a una gira de trabajo. ¡Regresó a su redil!

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Esta mujer es considerada como la “Reina de las Derrotas” porque siempre ha perdido en los procesos electorales en los que ha participado; tan sólo en la elección de 2016 por la mini gubernatura de Puebla, quedó en el último lugar de la contienda al obtener 66 mil 766 votos, incluso fue superada por los votos nulos, que fueron 69 mil 328.

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 Ana Teresa Aranda siempre ha enfrentado acusaciones de operar a favor del PRI, en especial de estar a las órdenes del ex gobernador de Puebla Mario Marín Torres. Ella dirá que no, pero los panistas de cepa saben que es verdad, porque la traición la lleva en su ADN, pero además le gusta venderse al mejor postor.

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En relación a la campaña por la gubernatura de Puebla, se sabe que la perredista Roxana Luna Porquillo es la nueva asesora de Enrique Cárdenas, pues ella le recomendó barrer varios puntos de la zona metropolitana de Puebla como lo hizo en su campaña por la gubernatura del estado en 2016, donde quedó en la cuarta posición, incluso los votos nulos también la superaron.

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Quienes ya visitaron La Feria de Puebla pudieron corroborar que es la misma de cada año, como dijera el comercial de su promoción; pero lo que llama la atención es que no hay medidas de seguridad, si uno entra por el estacionamiento puede verificar que no colocaron arcos de seguridad, por lo que cualquier persona puede ingresar sin ningún problema un arma o algún objeto punzocortante. Tampoco los policías hacen revisiones físicas. ¡Todo es un desastre!

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Y hablando de policías, este domingo un par de ellos a bordo de la Unidad PE-480 quisieron extorsionar a unos jóvenes que fueron a comprar unas cervezas, pero como sus familiares grabaron el abuso de autoridad, a los uniformados no les quedó otra opción que llevarlos al Juzgado Calificador para acusarlos falsamente que estaban alterando el orden público. Para obtener su libertad, cada uno de ellos pagó 8 mil pesos.