Los medios de comunicación surgieron por una necesidad de informar, porque en medio de distintos eventos históricos era necesario que se dieran a conocer hechos, que las personas supieran más de su entorno y con el paso de los años también del mundo. La información es poder, siempre ha servido para forjar opiniones y el uso de los datos puede generar impactos positivos o negativos en la vida de las personas.

La verdad que se esconde detrás de la información que los medios proporcionan puede ser ambigua para algunos, ya que siempre hay dos versiones de una misma historia, pero no podemos negar que cuando los datos que se presentan aluden al poder, esto suelen incomodar a más de uno.

Quizás esta incomodidad fue la que generó Julian Assange al gobierno de Estados Unidos, por exponer infinidad de casos de corrupción y documentos secretos, los cuales generaron un debate respecto a si el acceso a la información sin restricciones es lo más adecuado, pues en ocasiones la exposición de datos también puede poner en riesgo vidas o la seguridad de un país, de acuerdo a lo alegado por Estados Unidos.

Lo cierto es que las distintas filtraciones que periodistas han hecho sobre los gobiernos nos han vuelto más críticos, los constantes secretos de grandes corporativos o figuras del poder, han demostrado que siempre hay opresores y oprimidos y que por medio del control de datos se busca manipular a las personas de forma masiva.

A través de las revelaciones de wikileaks descubrimos la vigilancia que el país del norte tenía sobre distintas naciones en Latinoamérica, con Panama Papers se descubrió cómo los corporativos blanqueaban dinero en otro país y algunos gobernantes desviaban fondos. Con el paso del tiempo aprendimos que el periodismo debe ser el contrapeso del poder, que quienes informan día con día deben transparentar todos los datos posibles, investigar y cuestionar a los grandes corporativos, al gobierno y a los líderes de las naciones.

El periodismo surgió para dar a conocer la verdad, para transparentar acciones y dejar que quienes reciben la información decidan en qué versión creer, surgió para buscar más allá de lo que se dice cada día y cuestionar aunque a otros les resulte incómodo. Los verdaderos periodistas buscan el lado turbio del poder sin importar su partido político, preguntan sobre sus acciones a todos los gobernantes, sobre todo cuando los acontecimientos afectan a la sociedad y se extienden a lo largo de los años.

 Así lo hizo Jorge Ramos en días pasados y quizás hubo quien consideró el cuestionamiento como un ataque, pero lo cierto es que los mismos datos mostrados por el Presidente en la conferencia matutina, daban la razón al periodista, por lo que acciones como esas deben repetirse sin importar el partido de los dirigentes, los comunicadores estamos para sacar la verdad e indagar en favor de causas sociales. Nuestro deber es ser un contrapeso y no la venda para seguir bajo los mismos problemas.