Quizá se llaman Rafael, Francisco, Eduardo, Estefanía, Rosa o Beatriz.

Quizá tengan 4, 5, 6, 7, 8 o 9 años de edad.

No lo sé.

Quizá en este día sólo lleguen a comer una tortilla con jamón y tomar lo poco que le sobre a una botella de agua.

Quizá sean de una comunidad del interior del estado o de la propia capital.

O quizá provengan de Oaxaca o Chiapas.

Eso tampoco lo sé.

 

Todos ellos son niños que desde muy temprano están en los cruceros de la ciudad de Puebla pidiendo dinero, algunos sólo estiran la mano y sonríen, mientras que otros hacen malabares o u otra cosa para llamar la atención de los automovilistas.

 

Desgraciadamente son menores de edad que lucen cansados, anémicos, que ni siquiera han ido a la escuela y por ello no saben leer ni escribir.

No han tenido una infancia  digna.

No pasan el tiempo jugando con sus amigos, no ven la televisión, ni pensar en tener en sus manos una tableta electrónica para conocer el mundo.

 

A lo largo de la calle 11 norte-Sur los podemos observar antes de que salga el sol y hasta que se oculte, pasan horas en estos sitios exponiéndose a todos los riesgos. A cada rato siente el aire que dejan a su paso los vehículos particulares, los taxis  y hasta el metrobús.

 

Quizá sus papás o alguno de sus familiares sean los mismos adultos que están en esos cruceros vendiendo chicles, frutas y flores.

Quizá sean ellos los que, inconsciente o conscientes  de su situación, los expongan a esos peligros.

 

En estos días, un riesgo más se suma, el de las altas temperaturas que los pueden llevar a la muerte. Todos los días vemos a estos pequeños sudando por sobrevivir.

 

Esto no es de ahora, tiene muchos, muchos años, los pequeños que vimos hace tiempo, ahora son padres, muy jóvenes por cierto,  que llevan en sus brazos a otros pequeños que desafortunadamente tendrán el mismo destino.

 

Este es un llamado a las nuevas administraciones.

Es un llamado al DIF Municipal que encabeza Mayté Rivera Vivanco.

Es un llamado al DIF Estatal que encabeza Arturo Hernández Davy.

 

¿Por qué pareciera que importa poco esta situación?

¿Por qué las autoridades no pueden intervenir?

¿Por qué no se mueve un dedo para evitar estos escenarios?

¿Quiénes están detrás de ellos?

¿Estos niños son utilizados por alguien más para lucrar con su pobreza?

¿Cuánto tiempo más los veremos en los cruceros?

 

Repito:

Este es un llamado al DIF Municipal que encabeza Mayté Rivera Vivanco.

Este es un llamado al DIF Estatal que encabeza Arturo Hernández Davy.