Alguna autoridad debería revisar las condiciones en las que son sometidos los trabajadores de la empresa Qualimp, que se encarga de limpiar todas las áreas del Congreso del Estado de Puebla, no sólo la sede ubicada en la calle 5 Poniente 128, sino también el edificio alterno que está en la 8 Oriente 216 del Centro Histórico.

Y es que las personas responsables de la limpieza, no tienen seguridad social, ni periodos vacaciones ni otras prestaciones de ley, además de que son discriminadas y tratadas con la punta del pie por parte del encargado de la compañía que opera bajo el típico esquema de outsourcing.

Por ejemplo, a todo el personal al ingresar se le exigen documentos originales que la compañía tiene en resguardo o como garantía hasta quince días después de ser dados de baja, pues así aseguran su ubicación en caso de ser acusados por algún robo u otro delito.

La diputada Estefanía Rodríguez Sandoval, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Poder Legislativo, debería conocer las peripecias de quienes laboran en la empresa Qualimp; también la diputada Guadalupe Muciño Muñoz, presidenta de la Comisión del Trabajo, Competitividad y Previsión Social. Quizá no les interesa.

Ante los ojos de estas dos legisladoras de la alianza “Juntos Haremos Historia”, podrían estarse cometiendo una serie de abusos y arbitrariedades en contra de personas de escasos recursos, quienes por necesidad tienen que aguantar todo tipo de injusticias laborales.

De acuerdo con su página de internet, Qualimp se ubica en la avenida 105 Poniente 341, INFONAVIT Loma Bella, de la ciudad de  Puebla. Se presenta como una empresa que se dedicada a la limpieza industrial, comercial, corporativa y más. Entre sus valores de equipo destaca: pasión, compromiso, trabajo en equipo, responsabilidad y confianza. ¿Será?