El mundo no deja de generar noticias. Las historias no se parar de escribir porque inicia un año nuevo. Se terminó 2018 y empieza 2019. Muchos no celebran, pero los que celebramos la llegada de los nuevos 365 días simplemente reflexionamos sobre la belleza que existe en los años que tenemos, que nos son dados y que muchas veces son fugaces. La fe nos hace sentir conmovidos por el amor de parte de nuestro creador, nos recuerda que la vida es una fiesta y que nos da la libertad para hacer prácticamente lo que queramos.

¿Cómo deseamos vivir este 2019? Algo que sería genial es primeramente encontrarle un significado a la vida, tratar de encontrar todo eso que nos emociona y vivirlo al máximo. Las experiencias que más recordamos son las que nos emocionaron tanto por dentro. Como cuando decidiste ayudarle a un amigo que recién abrió su negocio, o como cuando compraste todos los dulces de un niño en la parada de un semáforo. ¿Qué te dejó?, esas experiencias son las que yo invitaría a vivir las veces que podamos. Al morir no nos llevamos nada. Todo se queda aquí. Entonces que mejor manera de vivir un año nuevo que invirtiendo en lo que nos llena de emoción. Eso que nos hace dormir con la almohada de la conciencia en paz. 

En el pasado muchas personas creían que la moralidad se trataba de cumplir ciertos estándares. La madre Teresa de Calcuta intentó cumplir con un estándar de amor desinteresado. Dar hasta que duela, decía. El expresidente José Mujica de Uruguay durante el tiempo que estuvo en el poder intentó llevar una vida de honestidad a tal grado que la sede del gobierno la convirtió en un lugar para personas sin casa. Conozco personas que dan y no se anuncian en redes sociales. El 2019 debería ser un año en el que ayudemos tanto y que nadie se entere. Muchas veces predicamos más con el ejemplo que con las palabras o fotografías. 

Somos los libros que leemos, la música que escuchamos, las relaciones que llevamos. Este 2019 deberíamos proponernos leer más. Para muchos quizá es una de sus resoluciones truncas cada año que inicia, pero este sí debería de serlo. También ir a más conciertos sería un buen plan. Muchas veces nos privamos de ir a ver un buen concierto por el precio. Lo disfrutado nadie te lo quitará; nadie. Hazlo. Este 2019 creo que también sería un buen año para reencontrarnos con amistades que hace tiempo no vemos. Visitarlos, invitarlos a comer o simplemente una llamada no está demás. En vida, hagamos todo en vida. El reloj tiene prisa, hay que aprovechar cada minuto. 

Nuevo año e inicia una nueva aventura. El pasado es bueno para recordarlo, el presente es para vivirlo. Quizás el año pasado experimentaste la muerte de un ser querido, la reflexión que esto haya dejado hay que aplicarla a esta nueva vuelta al sol. Un día estamos y al siguiente no sabemos.  Demos gracias a Dios porque hemos llegado a un año más. ¿Dónde estabas en el año 2000?, ¿te imaginaste vivir hasta el 2019?  Que lo que hayamos aprendido en años pasados nos haga más fuertes para afrontar los retos del nuevo. La vida es una fiesta que hay que vivir. No te quedes con las ganas de nada.

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