En un emotivo cuadro familiar concluyó el Informe de Resultados del gobernador de Puebla Tony Gali, a quien se le quebró la voz y se le vidriaron los ojos al agradecer el apoyo que recibió durante los 22 meses que duró su administración.

En el escenario principal recibió como siempre el cobijo de su esposa, la señora Dinorah López de Gali, también el de sus hijos, nueras, yerno y nietos. Sin duda es un momento que no olvidará el gobernador, cuya administración concluye el 14 de diciembre de este 2018.

La duración tan corta de su gobierno fue producto de empatar, por primera vez en Puebla, las elecciones locales con las federales para la elección de 2016 y así evitar un desgaste social y generar ahorros al erario.

Será este viernes cuando Tony Gali se despida de todos los trabajadores de la administración estatal con una fiesta que se llevará a cabo en el Centro Expositor, ubicado en la zona de Los Fuertes de Loreto y Guadalupe, donde habrá muchas sorpresas.

Dirá adiós a los medios de comunicación la próxima semana, también con una comida en Casa Puebla.

Pero en este acto protocolario, además de sus resultados, llamó la atención el mensaje político con dedicatoria, aunque no mencionó nombres, fue claro que lo dirigió a los diputados barbosistas que transformaron en un basurero de desechos tóxicos al Congreso del Estado.

El mensaje sin duda fue para José Juan Espinosa Torres, coordinador de la bancada del Partido del Trabajo y patético presidente de la Mesa Directiva del Poder Legislativo, quien ha sido protagonista de un sinfín de escándalos.

El llamado del gobernador Tony Gali fue a dignificar la política, porque éste diputado y sus secuaces la llevan por los caños.

“Los convoco a dignificar la política, no es demasiado tarde para disculparse con la sociedad y corregir su actuación”.

“Puebla es más grande y más fuerte que cualquier interés personal o de grupo, aquí en este maravilloso estado hay lugar para todos, aquí en esta Puebla plural caben todas las posturas políticas y todas las ideologías”.

“Conciliar y disentir es parte de una cultura tolerante entre actores políticos, tengo viva la esperanza que pronto vendrá la calma y que en Puebla no se quede a vivir la intolerancia y el egoísmo político, pues Puebla necesita momentos de serenidad para decidir sobre su devenir y reflexionar sobre el destino común de todas y todos nosotros”.

Tony Gali dijo que terminando su mandato será un hombre común, un ex gobernador que se pueda pasear por las calles de Puebla sin miedo a los reproches ciudadanos, a diferencia de otros…

“En los próximos días seguiré siendo un ciudadano común, común como lo he sido toda la vida, caminaré como siempre por las calles de Puebla mirando amistosamente y de frente a la gente”.