De repente una carcajada siniestra provocó un silencio momentáneo en el recinto legislativo del Congreso del Estado de Puebla, ubicado en la vieja casona de la 5 Poniente 128; por la hora nadie tuvo miedo, pero si esa misma risa se escucha a la medianoche, estamos seguros que todos saldrían corriendo.

Los presentes en el pleno, que asistieron a la sesión previa al inicio de la LX Legislatura, comenzaron a buscar de dónde provenía ese ruido macabro, casi de ultratumba. Voltearon por todos lados hasta saber su origen, no se trataba de un ser sobrenatural, ni de una bruja como la de Blanca Nieves.

No, quien soltó la carcajada fue la saliente diputada local sin partido Socorro Quezada Tiempo, quien desde lo más alto del recinto, como si fuera escena de una película de terror, se asomó para burlarse de los diputados electos de la alianza “Por Puebla al Frente”, la misma que la dejó sin partido y sin la presidencia estatal del PRD, es decir, sin la gallinita de los huevos de oro.

Desde arriba Socorro Quezada lanzó críticas contra el actual senador Rafael Moreno Valle, ya se imaginarán lo que dijo, sí, lo mismo de siempre; en ese ratito desquitó todo su odio, por lo que unos segundos fue el centro de atención. Pero no sólo irrumpió la sesión plenaria, sino también la entrevista donde los medios de comunicación cuestionaban a los diputados de la coalición “Por Puebla al Frente”.

Les gritó de todo, a ella se sumaron algunos otros políticos resentidos con Moreno Valle, pero ante su impertinencia, los reporteros la callaron en repetidas ocasiones pues no permitía escuchar con claridad lo que decían en la entrevista.

Fiel a su estilo la diputada local, que en los últimos meses perdió fuerza y toda credibilidad, respondió a grito suelto: “No me callen, nadie me puede callar porque soy diputada, ya después del 14 de septiembre pueden hacer lo que quiera pero ya no saldrá de mi casa”.